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12 de noviembre de 2012

pan danes


Ya huele a Navidad.
Se tiran los cables de la iluminación, los escaparates se visten de rojo y dorado y han llegado (horror) los catálogos de juguetes a nuestros buzones.




No exageran los que dicen que dentro de nada empalmaremos una fiesta con otra y las Navidades comenzarán en Septiembre, con la vuelta al cole.

A los daneses les pirra el mazapán. También las manzanas.
Y la unión de las dos es delicia auténtica. Si a todo ello le unimos un suave y dulce pan, mucha canela y un glaseado de limón, el resultado es una locura.



Ideal como desayuno de Navidad, pero igualmente delicioso en cualquier época del año.
Vamos calentando motores con esta receta sencilla y exquisita.


Para su elaboración necesitamos,

- 230 gr de harina de fuerza.
- Una pizca de sal.
- 25 gr de mantequilla pomada.
- Medio cubo de levadura fresca.
- 30 gr de azúcar.
- Un huevo mediano.
- 140 gr de mazapán.
- 100 ml de leche.
- Una manzana grande o dos pequeñas en láminas.
- Una cucharada de canela y dos de azúcar para macerar la manzana.
- Un huevo batido para pincelar.
- El zumo de un limón y 150 gr de azúcar glass para el glaseado.


Amasar juntos harina, sal y mantequilla. Hacer un hueco en el centro y añadir el huevo, levadura y el azúcar y amasar bien. Incorporar poco a poco la leche dejando de añadir cuando hayamos conseguido una masa firme que no se pegue a las manos.
Dejar reposar en lugar cálido hasta que doble volumen.
Pelar, descorazonar y laminar las manzanas, añadir azúcar y canela y dejar reposar.
Cortar el mazapán en trozos regulares.
Cuando la masa haya subido, desgasificar amasando, estirar la masa y colocar en el medio el mazapán y sobre él las manzanas.
Enrollar el pan en forma de trenza y dejar levar de nuevo unos 40 mn.
Pincelar con huevo batido y hornear en horno precalentado a 190º hasta que haya dorado y esté firme al tacto.
Preparar el glaseado removiendo juntos los dos ingredientes, y con el pan aún caliente, verterlo por encima.
Puede tomarse caliente o frío.




Ya queda menos de un mes para la inauguración de Aliter Dulcia a principios de Diciembre.
Volverán los Cursos de Galletas, pero ya en nuestro nuevo y amplio taller.
En pocos días publicaremos los calendarios con todas las fechas disponibles.

Elaboraremos familias navideñas y hermosas casitas que decorarán nuestra Navidad antes de que las devoremos ;)





27 de julio de 2012

brioche de dulce de leche


Sobre el brioche he hablado largamente en otras ocasiones; un pan dulce de origen francés aromatizado con vainilla, naranja, canela y multitud de sabores, frutas, chocolates o cremas que pueden enriquecerlo.

En el museo histórico de la nación argentina, y en un manuscrito de puño y letra de Juan Manuel de Rosas (caudillo argentino entre 1829 y 1852) se cuenta el origen del  famosísimo dulce de leche.
En 1829, en Cañuelas, localidad a 65 kilómetros de la Capital Federal, se reunieron en la estancia de Rosas, éste y su archienemigo, el unitario Juan Lavalle. Lavalle no sólo era enemigo político de Rosas sino que eran primos lejanos.
Como Lavalle llegó antes de lo pactado, se recostó en una cama y se quedó dormido, rendido por el extenuante viaje. Una criada que preparaba al fuego la "lechada" (leche con azúcar) matutina, al ver la actitud del enemigo del "Restaurador", fue a dar aviso a los guardias. Al llegar Rosas, dejó que Lavalle descansara un tiempo más, y cuando éste despertó, pidió que les sirvieran el mate de leche. En ese momento, la criada tomó conciencia que no había vuelto a prestar atención a la leche azucarada que continuaba hirviendo desde entonces.
Cuando fue a buscarla, encontró que se había convertido en una sustancia espesa y marrón oscura. Llorosa, fue a plantearle a Rosas lo sucedido y don Juan Manuel probó lo que había en el recipiente aún humeante, le agradó el gusto,  y desde entonces se conoce a este fruto de la casualidad como Dulce Criollo que fue el nombre con que lo bautizó el Restaurador de las Leyes y que más adelante iba a ser conocido como Dulce de Leche, pilar de la industria láctea argentina. Su espaldarazo y presentación al mundo ocurrió casi 100 años después, en 1921, cuando se celebró en Washington la Primera Exposición Regional de Lechería.




Para elaborar el dulce de leche en método tradicional se necesita un litro de leche, medio kilo de azúcar, media cucharadita de bicarbonato que da color oscuro y espesa el producto final, y un poquito de esencia o pasta de vainilla.
Se colocan todos los ingredientes en un recipiente grande, preferentemente de cobre o aluminio, y cocinar con fuego fuerte, revolviendo con cuchara de madera para que no se pegue.Cuando tome color (marron claro) y esté espesando, se baja el fuego al minimo y se sigue cocinando, tomando la precaucion de revolverlo de vez en cuando para que no se queme y no se pegue. Una vez que este a punto se retira del fuego.Se coloca el recipiente sobre agua fria y se continua revolviendo un rato, esto hace que el dulce espese más aún.
Dejar enfriar, y una vez frío se puede almacenar en frascos de vidrio con tapa y se puede guardar al frío.
El problema son las horas de removido, unas dos horas, dos horas y media.


Yo lo he elaborado en Thermomix, para ello se necesita,


Un litro de leche, 200 ml de nata con al menos 35% de materia grasa, 100 gr de azñucar moreno, 100 gr de azúcar blanco, media cucharadita de bicarbonato y un poco de vainilla (vaina, esencia, pasta).Verter en el vaso de la Thermomix, 50 mn, temperatura varoma, velocidad 5, poner el cestillo apoyado en sus patas para que no salpique. Si no quedase suficientemente espeso, dejar unos minutos más. Acabará de espesar al enfriar.




Para la elaboración del brioche con dulce de leche necesitamos,

- 75 gr de mantequilla  derretida.
- 50 ml de leche templada.
- Medio cubo de levadura fresca o 5 gr de levadura seca.
- 250 gr de harina de fuerza.
- 60 gr de azúcar.
- Una pizca de sal.
- Un huevo batido.
- Una cucharada de nata líquida o crema.
- Una cucharadita de pasta de vainilla.
- Una cucharadita de esencia de naranja o una cucharadita de ralladura de naranja.
- Un huevo batido para pincelar.
- 150 gr de dulce de leche.

Mezclar la mantequilla derretida con la leche, el conjunto ha de estar templado pero no caliente, o la levadura no podrá desarrollarse. Desmenuzar la levadura fresca o añadir la seca y dejar reservado unos minutos.
Mezclar harina, azúcar y sal. Hacer un hueco en el centro y añadir la mezcla de leche y el resto de los ingredientes (crema o nata, huevo, naranja y vainilla).
Mezclar en el vaso de la batidora con el gancho hasta obtener una masa pegajosa y bien unida. Reposar toda la noche al frío.
Al día siguiente amasar unos minutos y formar un rectángulo con la masa, rellenar con el dulce de leche y enrollar como una brazo de gitano. Cortar trozos de unos 3 cms e ir colocando relativamente separados en un molde forrado con papel de hornear. Dejar levar por espacio de dos horas aproximadamente.
Hornear en horno precalentado a 180º hasta que haya dorado, unos 30-40 mn.


17 de julio de 2012

brioche de coco


Mi desayuno ideal, en caso de que desayunara y cuando lo hago, es un bocadillo de tortilla de patata recién hecha y un zumo de naranja recién exprimido.
En su defecto me quedo con el zumo y un brioche.




Ideales recién hecho, fragantes, esponjosos, dorados y dulces.
Hay tantos brioches como imaginación. En este caso con leche de coco, la masa conserva un lejano sabor que no hace sino enriquecer el resultado final.

Hace un par de meses, disfrutaba en Roma con la exposición Lux in Arcana en los Museos Capitolinos. Entre las maravillas allí expuestas, una carta de Maria Antonieta desde el cadalso, escrito sobre un papel fragmentado y con mano temblorosa, rogaba al Papa por su alma y expresaba sentimientos tan universales como el miedo a la muerte y el dolor al tener que abandonar a sus hijos aún niños.
En vida se le achacó la famosa frase; S'ils n'ont pas du pain, qu'on leur donne des brioches
Si no tienen pan (el pueblo), que coman brioches.







 Un brioche es más un bollo que un pastel; hay brioches para usos diferentes al desayuno, como los que a veces acompañan a un foie-gras, pero su sitio perfecto es junto al café con leche del desayuno. María Antonieta habló de brioches, y un brioche es, fundamentalmente, y según el Larousse Gastronomique, una "elaboración de pastelería de masa fermentada, ligera e hinchada, más o menos fina según la proporción de mantequilla y huevos". "Es una mezcla de harina, levadura, agua o leche, azúcar o sal, huevos y mantequilla, que se enmolda de diversas maneras".

Para su elaboración necesitamos,

- 200 gr de leche de coco.
- 55 gr de aceite de coco o vegetal.
- Un huevo batido.
- 150 gr de azúcar.
- 500 gr de harina de fuerza blanca.
- Un cubo de levadura fresca de panadero.
- Leche y azúcar para pincelar la masa.

Mezclar todos los ingredientes en el orden indicado, menos la leche y el azúcar para pincelar.
En batidora, amasar a velocidad media unos 8 mn, hasta que la masa esté lisa y elástica.
Dejar levar en lugar cálido hasta que la masa doble el volumen.
En panificadora verter todos los ingredientes en la cubeta y programar Masa de pan, dejar amasar y levar, en total 1 hora y 25 mn.
Desgasificar la masa amasando con energía, pesar bolas de masa de unos 40 gr y colocar sobre unos moldes de papel al gusto para dejarlos levar de nuevo.
Pincelar con leche y espolvorear una cucharadita de azúcar sobre cada bollo. Hornear en horno precalentado a 200º unos 35 mn hasta que veamos que han subido y dorado.
Enfriar ligeramente sobre una rejilla. 



Quiero haceros una recomendación que encantará a los amantes de la cerveza de elaboración tradicional.
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Y a disfrutar.

23 de junio de 2012

el desayuno danés


Espirales de canela o kanelsnegle basadas en la obra Breakfast Time de Carl Wilhem Holsoe.



Holsoe, pintor danés de interiores de gran talento, nace en la ciudad de Aarhus. Tras formarse como pintor, ingresa en 1882 en la Kongelige Danske Kunstakademi de Copenhague, y en 1884 en la Kunstnernes Studieskole, donde recibe las enseñanzas de P. S. KrÃyer. En la academia y luego en la Kunstnernes Studieskole coincide, entre otros, con Peter Ilsted y Vilhelm HammershÃi; los tres constituirán la élite de la pintura danesa de interiores. Holsoe, que se casó dos veces, se establece en el pueblo de Asserbo, en las afueras de Copenhague. 
Muy pronto el artista alcanza la madurez como pintor de interiores. Sus primeras obras de este género, expuestas en 1886, tienen buena acogida por parte de la crítica danesa, que reconoce su talento artístico, comparando su técnica con la de los maestros holandeses del siglo XVII. En sus cuadros, ejecutados con un estilo realista y académico, presenta sobrias descripciones pictóricas de los interiores. Desarrolla un interés especial por los temas de interior, siempre marcados por un fuerte sentido compositivo, una visión precisa y una observación directa del espacio y de la luz. Además de este tema, Holsoe también aborda paisajes, bodegones y floreros, siempre con el mismo estilo claro y realista. Pero se dedica fundamentalmente a los interiores, de los que ofrece toda una gama de variaciones. Resalta los relucientes muebles de caoba, las paredes blancas y otros elementos importantes de la decoración de los salones, en los que estudia la incidencia de la luz. La figura femenina que suele incluir, sentada o de pie, en el último término de sus composiciones, constituye un mero elemento decorativo. A lo largo de su vida Holsoe alcanzó fama como pintor de interiores tanto en Dinamarca como en Suecia, recibiendo varias distinciones internacionales. En la Exposición Universal de París de 1889, recibe una mention honorable y en una exposición internacional celebrada en Múnich en 1891 gana la medalla de oro.






Holsoe supo retratar las intimidades más cotidianas enmarcadas en hermosos interiores.
La idea de calma y tranquilidad, emana de la escena ayudándonos a compartir un retazo de la vida danesa del siglo XIX. Espacios luminosos, limpios y ordenados, y personajes en actitudes relajadas, tiernas en ocasiones.
La madre contempla solícita el desayuno de su pequeña hija, con la mirada perdida en algún recuerdo o ensoñación íntima mientras la niña se toma obedientemente las cucharadas de su tazón cuyo contenido bien podría haber sido acompañado por estas exquisitas espirales de canela.




Para su elaboración necesitamos,

- 90 gr de mantequilla en pomada.
- 300 gr de leche templada.
- 80 gr de azúcar.
- 500 gr de harina de fuerza de calidad.
- La ralladura de un cuarto de haba tonka o una cucharadita de cardamomo molido.
- Un cubo de levadura fresca.
- 150 gr de mantequilla.
- 2 cucharadas medianas de canela molida.
- Azúcar al gusto.
- Un huevo batido.

Amasar, a mano, en panificadora o batidora con el accesorio del gancho para amasado. Mezclar la leche, haba tonka o cardamomo (el sabor con el haba tonka es más leve y exquisito) la levadura desmenuzada y  los 80 gr de azúcar. Reservar.
Colocar en el vaso de la batidora la harina en forma de volcán y añadir la mezcla de leche reservada. Amasar a velocidad media unos dos minutos, aumentar la velocidad y seguir amasando durante 5-8 mn más, hasta obtener una masa lisa que no se pegue a las manos.
Dejar levar hasta que doble el volumen, más o menos una hora.
Desgasificar la masa una vez haya levado y estirar con el rodillo hasta formar un rectángulo de unos 5, 6 mm.
Extender sobre la masa la mezcla que habremos preparado con los 150 gr de mantequilla derretida, la canela y el azúcar al gusto. Yo he añadido la cantidad suficiente para formar una pasta espesa.
Dejar los bordes libres de relleno, unos 2 cm, y comenzar a enrollar como un brazo de gitano.
Cortar en porciones de 2 a 3 cm y colocar sobre la bandeja de horno. Pncelar con huevo y espolvorear con abundante azúcar.
Dejar levar unos 30 mn más y hornear en horno precalentado a 200º unos 5 mn, en ese momento se bajará la temperatura a 180º y se dejarán en el horno hasta que hayan dorado.
Enfriar sobre una rejilla. Se conservarán dos días en perfecto estado bien cerradas en caja hermética.


22 de junio de 2012

rosquillas abizcochadas de mandarina y pasas


Toda una tentación cargada de calorías.
Unas rosquillas fritas muy suaves y esponjosas cubiertas por una cobertura cítrica con el contraste de las pasas.



Muy parecidas a unos donuts densos, pueden eleborarse con cualquier sabor que se nos ocurra; cubiertas de chocolate, rellenas, con frutas, de coco, vainilla, incluso de colores.
En bolsa hermética o en una caja se conservan varios días sin que endurezcan.
Ideales para la merienda de los niños, o de los adultos, con moderación...


Para su elaboración necesitamos,
- 50 gr de mantequilla en pomada.
- 3 huevos.
- 150 gr de azúcar.
- 200 ml de leche.
- Una pizca de sal.
- 625 de harina.
- Una cucharadita de levadura en polvo.
- 125 gr de pasas.
- Aceite vegetal para freír.
- Ralladura de una mandarina.
- Una cucharadita de esencia de vainilla.
Cobertura,
- 200 gr de azúcar glass.
- Dos cucharadas grandes de zumo de mandarina.
- Unas gotas de zumo de limón.
Batir la mantequilla hasta que esté cremosa, añadir los huevos, el azúcar , la leche y la sal.
Mezclar la harina con la ralladura, la levadura y las pasas, incorporar a la crema obtenida anteriormente y mezclar bien.
Extender la masa sobre superficie enharinada con un rodillo y cortar las rosquillas con un cortapastas para tal uso o con dos de distinto diámetro. Freír en el aceite caliente hasta que estén doradas y escurrir.
Preparar la cobertura mezclando bien todos los ingredientes y disponer sobre las rosquillas cuando estén templadas.
Dejar enfriar.

2 de junio de 2012

el pan expresionista


Pan de plátano con espiral de canela basado en la obra El grito de Edvard Munch.



El Grito, en noruego Skrik, es una serie de cuatro cuadros del pinto Edvard Munch. La versión más famosa se encuentra en la Galería Nacional de Noruega y fue terminado en 1893. Otras dos versiones se encuentran en el Museo Munch en Oslo y hay una cuarta en manos privadas que ha sido subastada recientemente. Pero de eso hablaremos más tarde.





La fuente de inspiración para El grito podría encontrarse quizá, en la atormentada vida del artista, un hombre educado por un padre severo y rígido que, siendo niño, vio morir a su madre y a una hermana de tuberculosis. En la década de 1890, a Laura, su hermana favorita, le diagnosticaron un transtorno bipolar y fue internada en un psiquiátrico. El estado anímico del artista queda reflejado en estas líneas, que Munch escribe en su diario hacia 1892:
Paseaba por un sendero con dos amigos - el sol se puso - de repente el cielo se tiñó de rojo sangre, me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio - sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad - mis amigos continuaron y yo me quedé quieto, temblando de ansiedad, sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza.
Munch inmortalizó esta impresión en el cuadro La desesperación, que representa a un hombre con un sombrero de copa, de medio lado, inclinado sobre una prohibición y en un escenario similar al de su experiencia personal.
No contento con el resultado, Munch pinta un nuevo cuadro, esta vez con una figura más andrógina, de frente, mostrando el rostro, y con una actitud menos contemplativa y más activa y desesperada. Lo mismo que la anterior, esta primera versión de El grito, se llamó La desesperación.
El cuadro fue expuesto por primera vez en 1893, formando parte de un conjunto de seis piezas titulado Amor. La idea de Munch era la de representar las distintas fases de un idilio, desde el enamoramiento inicial a una ruptura dramática. El grito representaba la última etapa, envuelta en angustia.
La obra no fue muy bien acogida por la crítica y, el conjunto Amor fue clasificado como arte demente (más tarde, el régimen nazi clasificó a Munch de artista degenerado y retiró todos los cuadros que había en una exposición en Alemania). Un crítico consideró el conjunto, y en particular El grito, tan perturbador, que aconsejó a las mujeres embarazadas que no visitaran la exposición. La reacción del público fue discrepante y el cuadro se convirtió en motivo de discusión y por primera vez se hace mención de El grito en las críticas y reportajes de la época.

Autoretrato a lo Marat en 1909.

A finales del siglo XX, El grito adquirió estatus de icono cultural que comenzó en el período post- Segunda Guerra Mundial. En 1961 la revista Time utilizó El grito en la portada de su edición dedicada a los complejos de culpa y a la ansiedad. Entre 1983 y 1984, el artista pop Andy Warhol realizó una serie de estampaciones en seda sobre las obras de Munch, que incluían El grito. La idea fue desacralizar la pintura convirtiéndola en un objeto de reproducción en masa.
La reproducción de la obra en toda clase de productos, desde camisetas hasta tazas de cerámica, pósters, llaveros, etc, da testimonio de su estatus como icono, así como de la completa desacralización para el público actual. En esa misma línea, se puede comparar con otras obras de arte, convertidas también en iconos, como la Gioconda de da Vinci. El grito es una obra con gran fuerza emocional, y la banalización de la imagen en la cultura popular se puede interpretar como el intento de desactivar el sentimiento de incomodidad que inevitablemente provoca en el espectador.






El único "Grito" de Munch en manos privadas, se vendió el pasado mes de Mayo de 2012 en una puja en la sede de Sotheby´s en Nueva York. Alcanzó los 91 millones de euros, 120 millones de dólares. 
"Es una de las pocas imágenes que trascienden la historia del arte y que tienen un alcance global, quizás sólo por detrás de La Mona Lisa", afirmó el director de la venta, Simon Shaw, quien agregó que la popular obra del pintor noruego "define la modernidad y es instantáneamente reconocible".
Los diez cuadros y esculturas que mayor precio han alcanzado en subasta pública son los siguientes:
1.- Edvard Munch, "El grito", vendido en Nueva York en 119,9 millones de dólares (91 millones de euros), el 2 de mayo de 2012.
2.- Pablo Picasso, "Desnudo, hojas verdes y busto", vendido en Nueva York por 106,5 millones de dólares (81 millones de euros) el 4 de mayo de 2010.
3.- Alberto Giacometti, "L''Homme qui marche I", escultura vendida en Londres por 65 millones de libras (104,3 millones de dólares o 79,35 millones de euros) el 3 de febrero de 2010.
4.- Picasso, "Muchacho con pipa", vendido en Nueva York por 104 millones de dólares (79,13 millones de euros) el 6 de mayo de 2004.
5.- Picasso, "Dora Maar au chat", cuadro vendido en Nueva York por 95,2 millones de dólares (72,5 millones de euros), el 3 de mayo de 2006.
6.- Gustave Klimt, "Retrato Adele Bloch-Bauer II", vendido en Nueva York por 87,9 millones de dólares (66,9 millones de euros) en noviembre de 2006.
7.- Francis Bacon, "Triptych, 1976", vendido en Nueva York por 86 millones de dólares (65,5 millones de euros) el 14 de mayo de 2008.
8.- Van Gogh, "Retrato del Doctor Gachet", vendido en Nueva York en 82,5 millones dólares (62,75 millones de euros) el 15 de mayo de 1990.
9.- Renoir, "Au Moulin de la Galette", vendido en Nueva York por 78,1 millones dólares (59,4 millones de euros) el 17 de mayo de 1990.
10.- Claude Monet, "El estanque de los nenúfares", vendido en Londres por 40,9 millones de libras (67,82 millones de dólares o 51,6 millones de euros) el 24 de junio de 2008.

Para su elaboración necesitamos,


- 600 gr de harina de fuerza.
- Media cucharadita de sal.
- Una cucharada de azúcar glass.
- Un cubo de levadura fresca (25 gr)
- 70 gr de mantequilla en dados y en pomada.
- Un plátano maduro grande o dos medianos.
- 3 cucharadas de miel.
- Una taza pequeña de leche templada.
- Dos cucharadas colmadas de canela y cuatro de azúcar moreno para la espiral del relleno.


Tamizar la harina y la sal. Añadirle el azúcar y la mantequilla y trabajar la masa ligeramente con los dedos.Chafar los plátanos y añadirlos a la mezcla de harina junto a la miel. Mezclar bien y hacer un hueco en el centro, añadir la leche y comenzar a amasar a velocidad baja. Añadir más leche si fuera necesario hasta formar una masa lisa que no se pegue a las manos. Estirar la masa con el rodillo y colocar lo más homogéneamente posible. Doblar la amsa sobre sí misma como si fuese un brazo de gitano. Doblar los extremos hacia dentro y colocar en el molde ligeramente engrasado. Dejar levar hasta que doble el volumen, más o menos una hora.Hornear en horno precalentado a 220º hasta que suene a hueco al golpear la corteza. Más o menos 40 mn dependiendo del horno.
Enfriar sobre una rejilla.




26 de mayo de 2012

la rosca del paraíso


Pan de chocolate basado en la obra Paraíso de Jan Brueghel el Viejo.



No hay nada más parecido al paraíso en la tierra, y más aún, en la cocina a la hora del desayuno, que tomarse una rebanada de este pan de chocolate con mantequilla casera.
Con textura de brioche, un intenso aroma a chocolate y el punto justo de dulzor, se convierte en el aliado perfecto de cualquier desayuno completo.

Jan Bueghel el Viejo, procedía de una familia ilustre de artistas. Tras quedarse huérfano, su hermano y él se fueron a vivir con su abuela, también artista. Quizá fue ella la primera en introducir a los hermanos en la pintura. En 1589, Jan viajó a Italia, donde trabajó para varios cardenales; entre ellos, Federico Borromeo. Durante su estancia en Italia empieza a dedicarse a los paisajes y pinturas históricas, incluidas las composiciones con escenas bíblicas y mitológicas. Se convirtió en figura esencial para el desarrollo del paisaje tradicional flamenco. Falleció de cólera en Amberes el 13 de enero de 1625.





Esta tabla, pintada entre 1610 y 1613, es una de las primeras versiones con el tema bíblico del paraíso que Jan Brueghel el Viejo pintó a lo largo de su vida. Refleja la nostalgia de la cultura occidental por recuperar ese lugar de extraordinaria belleza en el que el hombre vive en perfecta armonía con la naturaleza y con todos los seres de la Creación hasta su caída y posterior expulsión del mismo, según lo descrito en el Génesis de las Sagradas Escrituras.

Brueghel se imaginaba este lugar poblado por extraordinarias y exóticas criaturas, un lugar tan maravilloso que debió de haber sido muy difícil abandonarlo para Adán y Eva. Con una visión casi enciclopédica de la naturaleza, Brueghel intenta reproducir todas las creaciones de Dios de la manera más realista posible, desde grandes elefantes y jirafas hasta los más pequeños animales, como las tortugas o los hámsteres.

Adán y Eva aparecen en un plano secundario, como figuras pequeñas y lejanas. Eva estira un brazo para recoger la fruta prohibida y ofrecérsela a Adán. Brueghel congela este último instante de armonía. Los colores intensos contrastan con los tonos blancos que crean juegos de luz sobre el agua y en el horizonte que, a su vez, se abre hacia el futuro sin anuncio alguno sobre lo que está a punto de suceder.

En el siglo XVII hubo una mayor curiosidad por la historia natural, y muchos gobernantes europeos que habían coleccionado animales en esculturas, conchas y otros objetos crearon jardines repletos de seres vivos. Brueghel fue pintor de la Corte del archiduque Alberto y la infanta Isabel, que reunieron animales exóticos e inusuales de todo el mundo y crearon un zoo en Bruselas en el que Brueghel estudió muchos de estos ejemplares al natural.

Una profusión de animales llena la tierra y el cielo. De modo idealista, Brueghel los agrupa en una composición conjunta, en la que cada uno parece estar en su hábitat natural y actuar con toda normalidad: como si los conejos no estuvieran junto a dos leopardos que podrían devorarlos de un momento a otro o los ciervos no corrieran peligro al descansar a pocos metros de los leones.




Para su elaboración necesitamos,


- 350 gr de harina de fuerza blanca.
- Una cucharada de cacao en polvo.
- Media cucharadita de sal.
- 30 gr de mantequilla en pomada a dados.
- Medio cubo de levadura fresca.
- 70 gr de azúcar.
- Un huevo.
- 150 ml de leche templada.
- 115 de chocolate negro a grandes trozos o perlas de chocolate.


Engrasar un molde redondo desmontable y reservar.
Tamizar la harina, cacao y sal y reservar.
Amasar la mezcla seca con la mantequilla y añadir el azúcar y la levadura. Agregar el huevo y la leche y amasar a velocidad media hasta obtener una masa elástica que no se pegue a las manos. Añadir más harina si fuera necesario.
Colocar la masa sobre la superficie de trabajo y cortar en tres trozos iguales. Formar tres rulos de masa y colocar en forma circular en el molde hasta obtener un anillo en el que la parte central sobresalga en altura.
Dejar levar más o menos una hora en lugar seco y cálido.
Precalentar el horno a 200º y hornear el pan unos 30-35 mn hasta que al golpear suene hueco y haya dorado.
Dejar enfriar sobre una rejilla.




º Y hoy quería haceros una nueva recomendación; para nosotros, los bloggers de cocina, tan pendientes de las novedades y de las tiendas donde adquirir nuestros productos, existen unas ofertas muy interesantes en una página on line que probablemente muchos conozcáis.
Se trata de Groupon, un lugar donde podemos encontrar ¡de todo! pero también nuestros gadgets favoritos de cocina, y lo mejor, a un precio realmente competitivo.
Los cuchillos que podéis ver en las fotografias de nuestro pan de chocolate de hoy y que podéis encontrar aquí, han sido adquiridos mediante un cupón descuento con el cual he recibido dos juegos de tres cuchillos con sus correspondientes tablas de cortar por el precio de un solo juego.
Os aconsejo echar un vistazo a este robot de cocina en oferta estos días, y no olvidaros de visitar la página de vez en cuando para ir revisando las nuevas ofertas.
Un modo más de hacer nuestras compras beneficiándonos de unos interesantes descuentos y que en pocos días tendremos en nuestras casas.

12 de mayo de 2012

el pan del crucificado



Mazanec de pasas y especias basado en la obra Descendimiento de la cruz, de Roger van der Weyden.





Roger van der Weyden fue el pintor flamenco de mayor proyección internacional en su tiempo y uno de los grandes maestros del siglo XV en Flandes, su figura resulta problemática por las confusas referencias documentales. En general, se acepta que es el Rogelet de la Pasture que ingresó en 1427 en el taller de Robert Campin, en Tournai, y que salió de él convertido en maestro pintor en 1432.
De hecho, existen coincidencias estilísticas básicas entre ambos artistas, ya que Van der Weyden partió del estilo expresivo, lineal y naturalista de su maestro para dotarlo de una mayor intensidad dramática y un mayor grado de sofisticación y refinamiento.
Una de las primeras obras del maestro, y quizá la más conocida, el Descendimiento, condensa todas las características estilísticas que hacen sus creaciones inconfundibles: las figuras, dispuestas en una composición magistral dominada por el sentido del movimiento, expresan toda la fuerza de sus sentimientos con una riqueza iconográfica sin precedentes; el decorativismo, relegado a un segundo plano, se somete a la fuerza del color.






Esta tabla fue pintada por el flamenco Roger van der Weyden allá por 1435 para el Gremio de Ballesteros de Lovaina. La pintura, considerada hoy como una obra maestra excepcional, fue admirada desde el momento en que se colgó en la capilla de la Cofradía. Prueba de ello son las copias que se hicieron, desde la realizada en 1443 para una familia de Lovaina, hasta la encargada al pintor Michel Coxcie por María de Hungría, hermana de Carlos V, que había comprado el original al Gremio.
Poco después, la reina se lo envió a Felipe II, al parecer encaprichado con la obra desde hacía tiempo, y éste lo colocó en el Monasterio de El Escorial. Más tarde, el monarca también adquirió la magnífica copia de Coxcie, destinándola al Palacio del Pardo, en Madrid (tras la guerra civil, la copia ha sustituido al original en El Escorial).
La primera sensación que recibe el espectador es la de que se encuentra más ante un grupo escultórico que ante una escena pintada, casi ante personajes vivos. En la composición se reúnen tres episodios fundamentales de la Pasión, el Descendimiento, la Lamentación y la Deposición del cuerpo de Jesús.
Las expresivas figuras, destacadas sobre un fondo liso de oro, parecen en relieve, sobre todo gracias a los espléndidos ropajes que portan. Su intenso y contrastado colorido, las diferentes texturas de las telas y sus abundantes pliegues dan volumen a los personajes. Éstos se distribuyen a ambos lados de la cruz de la que se desciende a Jesús, que marca así el eje de simetría de la composición. La disposición de sus manos, especialmente las desfallecidas de la Virgen (con el manto azul) y su Hijo, reunidas en el centro del cuadro, o las posturas contrapuestas de San Juan (vestido de rojo) y de María Magdalena (a la derecha), que encierran la escena, completan este magistral juego compositivo de Roger van der Weyden.
Algunos investigadores lo han relacionado con una composición musical, en concreto con los compases del Stabat Mater Dolorosa de Guillaume Dufay (compositor franco-flamenco muerto en 1470). Como en este himno, también el pintor identifica el sufrimiento de Cristo y de María, disponiendo en paralelo sus cuerpos, inerte y lívido el del primero y desvanecido el de ella. La Pasión aquí se convierte en Compasión, en un dolor compartido por Madre e Hijo, en una meditación sobre la Redención de los hombres a través del padecimiento de ambos.








El pan de Pascua, llamado Hot Cross Bun en Inglaterra y Mazanec en la República Checa, es un tipo de panecillo especiado hecho con pasas de Corinto. Lleva una cruz en su parte superior, que puede hacerse de varias formas: con masa, con una mezcla de harina y agua con papel de arroz, con glaseado o practicando dos cortes. Es típico elaborarlo y comerlo en viernes santo, de donde procede su nombre.



En muchos países históricamente cristianos es tradición comer por Pascua panecillos con cruces, como símbolo de la crucifixión. Sin embargo, se cree que son anteriores a la expansión del Cristianismo, ya que los anglosajones habrían comido bollos marcados con una cruz en honor de la diosa Eostre (habiendo simbolizado esta marca los cuatro cuartos de la luna). Otros afirman que los antiguos griegos marcaban los pasteles con una cruz, mucho antes.
Según la escritora culinaria Elizabeth David, los reyes protestantes ingleses vieron en estos panecillos una peligrosa amenaza del catolicismo, al prepararse con la masa usada para elaborar las hostias, por lo que intentaron prohibir su venta. Pero eran tan populares que Isabel I promulgó una ley permitiendo su venta en panaderías, pero solo en Pascua y Navidad.





Para su elaboración necesitamos,


- 120 ml de leche tibia.
- Un huevo mediano.
- 25 gr de mantequilla en pomada.
- 70 gr de pasas.
- 80 gr de azúcar.
- 320 gr de harina de fuerza.
- Una pizca de canela, nuez moscada, clavo y all spice (puede utilizarse mezcla para pan de especias)
- Medio cubo de levadura fresca ( unos 10 gr)
- 150 gr de azúcar glass y dos cucharadas de leche para el glaseado.



Disolver la levadura en la leche y reservar.Mezclar bien huevo, mantequilla, especias y azúcar. Una vez bien unido, añadir la leche  reservada y volver a mezclar. Incorporar por último la harina y las pasas y amasar en máquina, unos 8 mn a velocidad media y a mano hasta que obtengamos una masa blanda pero que no se pegue a las manos. Si fuera necesario, añadir más harina.
Dejar levar hasta que doble su volumen, más o menos una hora, en lugar seco y templado.
Transcurrido el tiempo, desgasificar la masa amasándola durante un minuto a mano. Formar una bola lo más perfecta posible y dejar levar de nuevo. Más o menos 45-60 mn. Practicar una cruz sobre el pan y hornear en horno precalentado a 200º unos 25 mn, hasta que al tocar sobre la corteza suene hueco.
Preparar la glasa mezclando bien la leche y el azúcar, verter sobre la incisión en forma de cruz y pincelar el pan con un caramelo casero, golden syrup o miel rebajada con agua. Dejar enfriar sobre una rejilla.










º El descendimiento de la cruz de Van der Weyden, puede contemplarse en el Museo del Prado de Madrid. Aconsejo la cita con el maestro flamenco si se visita el Museo, su contemplación es uno de los grandes placeres que puede regalarnos esta vida. Una de las mejores, mayores y más impresionantes obras de la Historia del Arte Universal.



19 de abril de 2012

rosca de canela y pasas

Al parecer la Rosca de Pascua nació en Italia, más precisamente en Bolonia, con el fin de complementar al ya tradicional huevo de pascua. Pasteleros de esas tierras crearon un simple pan leudado, cuya receta llevaba como base leche, huevos y harina. Dicho pan, endulzado y en forma circular de rosca o "nido", se decoraba en su interior con huevos duros, tal cual lo seguimos haciendo hoy en día, incluyendo dos tradiciones pascuales en una.
Con el tiempo, cada país fue creando su propio pan de pascua, agregando ingredientes, cambiando cubiertas, y así llegan a nuestros días propuestas de roscas rellenas con distintas variedades de cremas, roscas almendradas, roscas de chocolate o con frutas. Mona de Pascuas (España), Kulich (Rusia), Ostertorte (Alemania), Colomba (Italia), Pan de Pascua (Chile), Roscón  Pascual (México) o nuestra Rosca de Pascuas tradicional, cubierta con crema pastelera, fruta confitada y azúcar granulado, son algunos ejemplos que se unifican en una misma tradición.


Distintas decoraciones, variadas formas, pero el símbolo es siempre el mismo: representar la unidad familiar y el concepto de continuidad, de volver a comenzar cada año, el renacer eterno.






Pasada ya la Pascua, esta rosca dulce rellena de azúcar moreno, canela y pasas es un desayuno de fin de semana ideal.
El glaseado le aporta un toque de acidez, el contrapunto ideal al dulzor del relleno.





Para su elaboración necesitamos,

- 350 gr de harina de fuerza.
- 60 gr de mantequilla en pomada.
- 25 gr de azúcar.
- Un huevo grande ligeramente batido.
- 50 gr de pasas.
- 100 ml de leche templada.
- 55 gr de azúcar moreno.
- Dos cucharaditas de canela.
- 13 gr de levadura fresca (medio cubo).
- Un chorro de limón y unos 150 gr de azúcar glass para el glaseado.

Mezclar ligeramente la mantequilla con la harina. Añadir levadura desmenuzada y azúcar, mezclar y verter en e centro el huevo y la leche. Amasar a velocidad media durante unos 10 mn, hasta que se obtenga una masa lisa que no se pegue.
Formar una bola, colocar en un recipiente ligeramente engrasado y dejar reposar hasta que aumente su volumen, aproximadamente dos horas.
Amasar sobre una superficie enharinada para retirar el aire de la masa, estirar con un rodillo de modo rectangular. Esparcir sobre la masa el azúcar, canela y pasas. Enrollar como si fuese un brazo de gitano bien apretado y pegar los extremos con leche o huevo formando un círculo con un agujero central lo más grande posible para que no desaparezca durante el segundo levado o la cocción.
Cortar la masa a intervalos regulares y a dos tercios de su altura (no llegar al extremo interior del círculo. Girar los cortes hacia afuera de manera que se solapen ligeramente y dejar levar de nuevo hasta que aumente su volumen.
Hornear en horno precalentado a 200º unos 25 mn, hasta que haya dorado y lo veamos cocido.
En caliente, verter sobre él el glaseado que habremos preparado mezclando el limón y el azúcar.
Tomar templado o frío.


2 de febrero de 2012

pan de leche


La envidia me corroe ;)



Y todo desde que vi este pan en el blog de Silvia.
Tenía que hacerlo y, sobre todo, comerlo. Cuanto antes.
Y así fue, ni siquiera aguantaron para probarlos fríos. Me los comí calientes, ardiendo, qué mala es la envidia...


¡Mil gracias Silvia!

Es un pan hecho con Thermomix, pero como me anticipo a las preguntas diré que sí, que puede hacerse sin Thermomix.
¿Cómo? calentando los primeros ingredientes líquidos y añadiendo posteriormente la harina, mezclaremos con gancho amasador o a mano, pero le saldrá a todo el mundo.


Para su elaboración necesitamos,

- 500 gr de harina de fuerza.
- 50 gr de mantequilla.
- 50 gr de azúcar.
- Un cubo de levadura fresca de panadería.
- Una cucharadita de sal.
- 150 gr de queso en lonchas al gusto.
- 100 gr de jamón dulce.
- Pepitas de chocolate negro.
- Un huevo para pincelar.
- 250 ml de leche entera.

Con Thermomix vertemos en el vaso leche, mantequilla, azúcar y sal y programar 2 mn, 37º velocidad 2. Añadir la levadura y mezclar unos segundos a velocidad 4 para integrar.
Incorporar la harina y mezclar unos segundos a velocidad 6 y programar 3 mn, vaso cerrado, velocidad espiga.
Dividir la masa en dos, una de las mitades se dividirá a su vez en tres trozos del mismo peso, formar tres rulos de masa alargados que se irán pasando sobre las pepitas de chocolate espolvoreadas sobre la mesa. Trenzar y reservar.
La otra mitad la estiraremos en forma cuadrada, con el grosor deseado, la rellenaremos con el jamón y el queso y envolver como si fuese un brazo de gitano. Sellar los bordes y reservar.
Dejar levar en lugar seco más o menos una hora.
Precalentar el horno a 190º, pincelar los panes con huevo e introducir hasta que hayan dorado, unos 15-20 mn.
Tomar caliente o frío.

Sin Thermomix calentar sin que llegue a hervir la sal, mantequilla, leche y azúcar. Disolver en la mezcla la levadura, colocar la harina en forma de volcán y añadir los ingredientes húmedos, amasar hasta formar una bola que no se pegue a las manos.



Nos queda una plaza para el Curso de Galletas Decoradas del próximo domingo 5 de Febrero.
Y os anuncio que en el desayuno podremos degustar !una tarta espectacular¡¡