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6 de noviembre de 2012

pasteles de arroz


El pastel de arroz, junto con las carolinas y los bollos de mantequilla, son una de las especialidades de las pastelerías bilbaínas.



Muchas son las teorías sobre el origen de este dulce. La más curiosa, que no exenta de visos de realidad, es la que refieren marinos bilbaínos, para quienes este pastel tiene su origen en los pasteles que en Filipinas se hacían con harina de arroz. Traída esta receta a Bilbao por los marinos que hacían la carrera de Indias, la harina de arroz se sustituyó por la de trigo, y es aquí donde reside precisamente la paradoja de este dulce, que ha mantenido su nombre inicial de pastel de arroz, sin que cuente con este ingrediente para su elaboración y sin que, por lo tanto, sepa a arroz. Mientras tanto, hay otros que apuntan a que el origen de este pastel está en rellenar una base de hojaldre con una crema espesa de arroz con leche, uno de los postres más estimados por los bilbaínos, y cubrirlo todo con otra capa de hojaldre. De todos modos, sea cual fuese su origen, este pastel se ha convertido en santo y seña de la repostería bilbaína."




Este pastel es uno de los recuerdos de mi infancia.
Por el entonces trabajo de mi padre, pasé dos años de mi vida en Bilbao.
Su melosidad y delicado sabor, se quedó grabado en mi memoria culinaria para siempre.

Para su elaboración necesitamos,

- Una plancha de hojaldre casero.
- Una taza de arroz y un litro de leche.
- 250 gr de azúcar.
- Un palito de canela.
- 250 gr de mantequilla.
- 4 yemas de huevo.

Poner el arroz a remojo en agua fría unas dos horas. Una vez escurrido, cocerlo con la leche, azúcar y canela hasta que haya ablandado. Ya cocido y frío, batirlo con la mantequilla en punto pomada y las yemas. Conseguir una crema filtrándola por un chino o colador fino.
Colocar círculos de hojaldre en moldes redondos, rellenar con la crema hasta el borde y cocer en horno precalentado a 190º hasta que hayan subido y dorado.
Dejar enfriar sobre una rejilla.



11 de octubre de 2012

empanadas salteñas


La empanada ha viajado en la ruta de la historia y  tiene diversos orígenes,  pero sería en la 
gastronomía árabe donde encuentra la forma, los ingredientes y la cocción que hoy en día comprobamos en la diversidad de preparaciones de la “joya culinaria” cuya madre es la “sambusak” , empanada tradicional persa que utilizaba el método de encerrar pedacitos de relleno en una hoja de masa de pan pequeña con levadura; de esta manera su nombre fue “empanada”, cuya palabra deriva del prefijo latino em y el término pan (del latín panis), lo que quiere decir encerrar algo en una masa de pan.




El General José Ignacio de Gorriti y Cueto (1770-1835), esposo de Doña Feliciana Zuviría, y padre de 8 hijos, pertenecia a una familia de alta alcurnia del Norte Argentino, de la Provincia de Salta del siglo antepasado y a la que le atribuyen el origen de la empanada salteña.

Don José Ignacio Gorriti, fue un importante militar, abogado y político, participante de las luchas por la independencia de la República Argentina, y ejércitos argentinos organizados para apoyar a la independencia de los países vecinos. Algunos años después, sin embargo su suerte cambia durante el mandato del General Juan Manuel de Rosas en Argentina. Gorriti fue perseguido por sus ideas políticas contrarias,  y en 1933, huyó a la cercana ciudad fronteriza boliviana de Tarija con su familia y con lo poco que pudo rescatar.

Para poder sobrevivir en su nueva condición en el destierro, Doña Feliciana, ayudada por el espíritu emprendedor de sus hijas,estableció una pequeña panadería que se dedicaba a producir empanadas al horno. Para ahorrar la masa usaban solo una de las tapas y aseguraban el relleno con diversos repulgues que le daban una característica única. Las empanadas de "las salteñas" pronto se hicieron famosas por su exquisito sabor y clientes de todas partes venían para saborearlas.

La condición de político argentino, le permitió al General Gorriti, relacionarse con lo más selecto de la sociedad local boliviana, iniciando conversaciones y reuniones políticas en su lucha contra Rosas y buscando retornar a su país.

Entre las hijas del general Gorriti, se encontraba Juana Manuela, la menor y mas inteligente de todas. Era encargada de vender las empandas, de atender a los clientes, y además de hacer los famosos repulgues de las empanadas. Se dice que fue la inventora de las distintas formas para distinguir los diferentes rellenos. Fue en estas circunstancias que el joven militar Belzú conoció a la señorita Juana Manuela Gorriti Zuviría, y ambos jóvenes se enamoraron perdidamente. Pero el padre de la joven era muy celoso de la menor de sus hijas y no permitía que ningún hombre la cortejara.

Para lograr burlar la celosa vigilancia de su padre Juana Manuela creó un ingenioso método para verse con su amante. La noche que su padre se reunía con sus pares políticos, la hija menor daba al joven militar una empanada con un repulgue especial trenzado que terminaba en forma de corazón. Eso significaba que los jovenes podían encontrarse en el patio trasero de la panadería, después de que todos los clientes se iban y sus puertas se cerraban al público. Al patio rodeado y protegido por un alto muro de ladrillos de barro, solo se podia entrar desde el exterior de la panadaria, a través de una pequeña puerta de madera que esa noche quedaba sin tranca. Era el lugar perfecto para los amantes.

Pero como siempre sucede alguien los vio y fue el chisme a los oídos del General. Usando sus tácticas militares el general Gorriti dejo creer a su hija que esa noche se iría a su reunión acostumbrada. Pero lejos de abandonar el lugar, espero a que todos se fueran, y encerró a Juana Manuela en la cocina mientras él se atrincheraba oculto en el patio trasero con su fusil a esperar al inadvertido amante que hiciera su entrada y se encontrara con la muerte.

Desesperada la joven, que todo lo habia negado, y sin saber cómo advertir a su amante sin evidenciarse, no tuvo mejor idea que comenzar a cocinar. Comenzó a realizar una de las más deliciosas recetas que su madre y hermanas habían creado.

Puso la grasa de pella y la  cebolla a rehogarse a fuego lento, luego fue agregando  la carne cortada en pequeños dados, condimentado con pimentón dulce y  ají molido. La joven era cautiva en la cocina pero el exquisito aroma que emanaba de sus sartenes, se expandía libre por todo el lugar y no tardo en llegar al patio donde la tragedia esperaba.

El joven militar recibió el aroma dulce y sabroso de las empanadas al horno justo a tiempo, cuando su mano se apoyaba en la puerta que daba a los fondos del patio. De un lado Belzú, y del otro Gorriti, ambos congelados en el tiempo, hasta que el aroma de esas empanadas se hizo tan irresistible que el general dejó su escondinte para dirigirse a la cocina y el oficial advertido del peligro, regresó por donde vino. La noche terminó con padre e hija saboreando las empanadas y sin victimas que lamentar. 


El joven militar no tardo en pedir permiso para cortejar a la señorita Juana Manuela formalmente ante su padre. El General, gracias a la intervención de su madre y hermanas en favor de los enamorados, finalmente aceptó con la condición de que se casen cuando la joven cumpliera los 15. Y después de cortejarla durante dos años, la pidió en matrimonio y se la llevó a vivir a la ciudad de La Paz.

En la ciudad de La Paz, Doña Manuela con sus 15 años de edad, se dedicó a difundir la poesía y el culto a la buena empanada, que había dejado atrás en Tarija, entre la sociedad de la capital boliviana. Fue autora del libro, "La cocina ecléctica" donde se recopilan recetas de ciento setenta y cinco mujeres. Y por supuesto en el que se habla de la empanada salteña.





Las empanadas salteñas son sencillas y al mismo tiempo exigen una serie de pasos para poder comerlas bien jugosas y que los ingredientes puedan saborearse y distinguirse dentro de la masa.
Las técnicas se perfeccionan año a año. En Salta se realiza anualmente "El concurso de la empanada salteña" hace 34 años. Empanaderas experimentadas se presentan a mostrar su estilo y a compartir sus deliciosos secretos.

Básicamente son masas rellenas con carne picada chiquita a cuchillo, patatas en cubitos pequeños, cebolla blanca rehogada en grasa pella (grasa de vaca que se saca generalmente del matambre, se derrite, se enfría y luego se usa en varias comidas regionales), huevos duros picados y cebolla verde picada.
Todo esto se condimenta con comino, pimienta y pimentón que son productos que ofrecen los valles de Lerma y Calchaquíes.
Este relleno que se llama "recado" se coloca por cucharada dentro de una masa redonda (del tamaño de un platillo de taza de té) y se cierra en forma de medialuna haciendo un doblez o "repulgue" con la masa para darle la forma regional.
Las empanadas se cocinan en horno de barro o se fríen y siempre se comen con la mano.




Para su elaboración necesitamos,

- 300 gr de harina.
- 50 gr de manteca de cerdo (imposible encontrar grasa de pella)
- 125 ml salmuera (agua con sal, quizá sea necesario aumentar la cantidad)
- Dos huevos cocidos.
- Una patata grande cortada en cuadrados pequeños y cocida al dente.
- Media cebolla (imposible encontrarla verde)
- Media guindilla.
- Una cucharadita de pimentón dulce.
- Una pizca de comino molido.
- Carne de pollo o ternera (yo utilicé pollo)


Preparar la masa haciendo un volcán con la harina y añadiendo la manteca en pomada, incorporar el agua poco a poco, amasando bien y parando cuando se obtenga una masa blanda pero que no se pegue a las manos.Refrigerar unos 30 mn.Preparar el relleno cociendo los huevos y la patata bien cortada en trozos pequeños. Reservar.Pasar por una sartén con poco aceite, los trozos de pollo o ternera con la cebolla bien picada, cortados pequeños, añadir la patata y huevos picados y pelados, añadir el comino y pimentón, la guindilla y un poco de agua, dejar hacerse unos 10-15 mn.Estirar la masa fría, cortar círculos del tamaño deseado, rellenar con la mezcla y doblar haciendo ondas con los dedos sellando bien los bordes.Pintar con huevo batido y hornear en horno precalentado a 200º unos 30 mn, hasta que hayan dorado.Comer calientes.






12 de marzo de 2012

pastelitos de eccles


El pastel de Eccles toma su nombre de la ciudad inglesa de Eccles. No se sabe quién inventó la receta, pero se acredita a James Birch como primera persona en venderlo comercialmente, en su tienda de la esquina de Vicarage Road y St. Mary's Road (actualmente Church Street) en el centro de la ciudad, en 1793.
Debido al aspecto de las pasas que contiene, se aplica a este pastel los apodos de Squashed Fly Cake, pastel de moscas aplastadas, Fly Cake, pastel de moscas, Fly Pie, tarta de moscas o incluso Fly´s Graveyard, cementerio de moscas.


Para su elaboración necesitamos,
- Medio kilo de hojaldre. Receta aquí.
- 450 gr de mincemeat (mezcla de frutas y especias). º
- Una clara de huevo ligeramente batida.
- Azúcar para espolvorear.

º El Mincemeat es una mezcla de carne y fruta usada como relleno de pasteles. Estas recetas antiguas incluían vinagres y vinos, pero para el siglo XVIII se sustituyeron por licores, frecuentemente brandy. El uso de especias como el clavo, la nuez moscada, el macis y la canela era común en los platos de finales de la Edad Media y el Renacimiento. El incremento del dulzor debido al azúcar añadido, y producido por la fermentación, hacía a la mincemeat más apropiada para los postres que para los platos salados principales.
Como su propio nombre indica, mince y meat, o carne en trozos pequeños, es una mezcla de frutas frescas, secas, especias, licores y carnes, de partes del animal como solomillo o corazón picado.
Nuestro mincemeat no incorpora carne, y si no logramos encontrarlo, podemos elaborarlo siguiendo esta receta.
- 250 gr. de grosellas 
- 225 gr. de pasas de Corinto 
- 2 manzanas Granny Smith (ralladas) 
- 450 gr de azúcar moreno 
- 225 gr de fruta escarchada picada 
- 85 gr almendra molida.
- 85 gr nueces (troceadas) 
- 60 ml de ron oscuro 
- 175 ml de coñac o brandy. 

-   La piel rallada y zumo de dos limones 
-  La piel rallada y zumo de una naranja 
- Una cucharadita de nuez moscada 
- 1/4 cucharadita de clavo 
- 1/4 cucharadita de canela 
- Una pizca de macis º
- Una pizca de jengibre molido.


º El macis es la ralladura de la cáscara de la nuez moscada. En caso de no encontrarlo, ya habremos añadido la nuez moscada y podremos prescindir de ella.

Mezclar todos los ingredientes y meterlos en botes que podamos cerrar herméticamente. Conservar en el frío al menos quince días antes de utilizarlo, removiendo cada día.



Precalentar el horno a 200º. Estirar el hojaldre y cortar dos círculos para cada pastel. Colocar en el que será la capa inferior una cucharadita de mincemeat y cubrir con la capa superior a la que habremos hecho unos cortes. Sellar con la clara de huevo, cubrir la superficie con más clara de huevo y espolvorear con azúcar.
Hornear unos 15 mn hasta que estén dorados.


Ayer domingo 11 de Marzo, tuvo lugar el séptimo Curso de Galletas Decoradas. Más galletas de Pascua.


Una mañana fría y soleada en Gijón que pasamos elaborando galletas de Pascua. Fondant, perlas de colores, glasas, pinceles, conejos, patos...  y la mañana se pasó volando con la compañía de seis aplicadísimas futuras expertas en galletas.
Nos tomamos unos macarons y unos pequeños trozos de tarta de queso japonesa, que hay que empezar a cuidarse;) y, como siempre, pusimos nuestros conocimientos en común y las horas pasaron volando.
Muchas gracias a Claudia, Maite, Rebeca, Mónica, Sandra e Irene.
¡Espero vuestras creaciones en la página de Facebook!


El próximo curso del 1 de Abril está completo, pero aún quedan plazas para la siguiente cita el 15 de Abril.

15 de diciembre de 2011

empanada de zorza y queso




La cocina gallega tiene características muy propias y ha debido mantenerse durante siglos dentro de unos límites muy concretos. Una cocina en la que entran productos naturales  de excepcional calidad y a la que se han ido incorporando a lo largo de los siglos productos foráneos, como por ejemplo el arroz, que ha entrado en Galicia, como en otros países europeos, como dulce, es decir como arroz con leche.
La carne de cerdo domina grandes parcelas de la cocina gallega. La matanza familiar del puerco sigue siendo una de las bases de la alimentación en la Galicia agraria y en muchas zonas la más importante.




La matanza, a partir del San Martiño y a lo largo del invierno, hasta  martes ladeiro, es una fiesta de las casas aldeanas. El día de la matanza se come el hígado, generalmente frío, encebollado, y se aprovecha la sangre del cerdo, que se conserva para las  filloas de sangre. El cerdo muerto queda colgado del cambril, ya vaciado, para que enfríen las carnes. Al día siguiente de la matanza se parte el cerdo y se salan tocinos, jamones, lacones, costilla, soa, cachucha…….Y en la cocina se pica la carne para los chorizos y chanfainas o choflas, y  las partes grasas que han de ser derretidas en grandes potas, generalmente de hierro, para obtener la manteca de cerdo y los chicharrones o roxóns. Con la carne picada se hace la zorza, amasándola con ajo, sal, pimentón dulce y picante, y en muchas partes con un saludo de orégano. Esta zorza  ha de ser probada y rectificada si es necesario, antes de proceder al embutido. Cuando los chicharrones van hechos, y se les ha retirado la grasa, se salan y se comen y se hacen bollas de pan trigo con ellos, con añadido de azúcar, uvas e higos pasos. El día de partir el puerco se comen los filetes de solomillo y los riñones (ahora en muchas partes con arroz), y se adoba la costilla y el lomo o raxo, que han de ser comidos empanados  o en empanada; la empanada de raxo es una de las más propias de la Galicia interior. En muchos lugares se comen las tripas, cocidas y pasadas por la sartén, y se hacen callos de cerdo, con garbanzos. Al tercer día después de hacer la zorza, se procede a embutir, y además de los chorizos y chanfainas se hacen diversas clases de morcilla de sangre, ya con cebolla, ya dulce. Las morcillas dulces, al cabo de una semana, hacen un postre exquisito, troceadas y fritas. También se hace el día de embutir el botelo o androlla, con puntas de costilla sazonadas como si fuese zorza, y que se comerá cocido con verdura, o formando parte de la carne de un cocido de día de fiesta.

La zorza es, por tanto, un picadillo adobado de carne de cerdo, especiado y extremadamente sabroso que rellenará de un modo muy jugoso cualquier masa de empanada.


Para su elaboración necesitamos,

Masa,
- 180 gr de aceite de oliva virgen extra.
- 180 gr de vino blanco de calidad.
- 600 gr de harina.
- 1 cucharadita de sal.

Relleno,
- Un paquete de zorza ( en nevera de cárnicos del Mercadona o carnicerías especializadas).
- Queso manchego tierno cortado en lonchas muy finas.

Para hacer la masa con Thermomix, poner todos los ingredientes en el vaso y programar 20 segundos velocidad 6, envolver bien y dejar reposar al frío durante una hora.
Para amasar a mano, colocar la harina en forma de volcán, añadir el resto de los ingredientes y amasar hasta formar una bola lisa que no se pegue a las manos.
Dividir en dos partes y estirar una de ellas sobre una bandeja de horno protegida por papel parafinado, extender el relleno en crudo, cubrir con el queso y tapar con la segunda parte de la masa. Practicar unos pequeños agujeros para que salga el vapor por la parte superior, pincelar con huevo batido y hornear en horno precalentado a 180º hasta que haya dorado.
Enfriar sobre una rejilla.


20 de octubre de 2011

el croissant perfecto


Y definitivo.
Y todo gracias a Nieves y su vuelta de las vacaciones.
En cuanto vi su entrada supe que no tardaría en intentarlo y así fue. Desde la primera intentona, las ocasiones se han sucedido semanalmente.
Son infalibles y deliciosos, y la satisfacción que produce el hecho de que algo tan exquisito salga de nuestras manos, es el mayor premio al relativo esfuerzo que suponen.



Nieves lo ilustraba con un fabuloso paso a paso. En mi caso he hecho lo propio para facilitar al máximo la tarea de la reproducción de la receta.
Son sencillos, cualquiera puede hacerlos y disfrutar de un desayuno de fin de semana digno de la mejor boulangerie parisina

Para su elaboración necesitamos,

- 500 gr de harina de fuerza.
- 25 gr de levadura de panadería fresca (recomiendo Levital, a la venta en grandes superficies, también disponible en Mercadona, Alimerka y Supercor, sección de refrigerados)
- 70 gr de azúcar.
- 100 ml de leche.
-160 gr de agua.
- 10 gr de sal.
- 280 gr de mantequilla (de buena calidad).

Acabado,
- 1 huevo.
- Un chorro de leche.
- Azúcar.

En Thermomix, introducir todos los ingredientes en el vaso (menos la mantequilla), programar 20 segundos, velocidad 6.
Programar de nuevo 5 mn, vaso cerrado, velocidad espiga.
Dejar reposar la masa durante 1 hora en el frigorífico.
Amasado tradicional; amasar harina, levadura desmenuzada, leche, agua y sal durante 5 mn hasta que todos los ingredientes estén bien integrados. Reposar 5 mn.
Volver a amasar y volver a tapar con un paño húmedo dejando reposar unos minutos. Tras cuatro o cinco veces repitiendo la misma operación, la masa dejará de estar pegajosa y se podrá dejar reposar en el frigorífico la hora anteriormente indicada.
La mantequilla se mantendrá durante todo este proceso, bien fría en la nevera.



Tras el levado en el frío, nos encontraremos una masa como ésta.
Durante este reposo, colocaremos la mantequilla en bloque sobre un papel film tapado con otro. Golpear con el rodillo hasta ir formando un cuadrado de más o menos 20 por 26 cm. Dejar enfriar en el frigorífico.
Sacaremos la masa y estiraremos sobre la meseta enharinada en un rectángulo de más menos 50 por 30 cm. Son longitudes aproximadas que permitirán que la mantequilla no se salga de la masa.



Colocar la mantequilla fría sobre la masa y doblar los dos extremos cubriéndola, sin montar uno sobre el otro y apretando un poco con los dedos, de la siguiente manera.


En este momento colocaremos la masa, con la forma que observamos, es decir, con el corte en horizontal, sobre una bandeja. Cubrir con papel film y refrigerar 30 mn.
Es fundamental que giremos la masa siempre hacia el mismo lado, tal como explica Nieves, yo la pongo siempre del lado izquierdo. Como se observa a continuación.



De tener el corte en posición horizontal, pasará a estar en vertical. Estiramos con el rodillo, sin mover la masa en absoluto, de arriba hacia abajo y, si fuera necesario, hacia los lados, pero sin mover la masa (!)
Dejar un grosor de 7 u 8 mm.
Darle una vuelta doble, es decir, doblar juntando los extremos sin que se monten.



Y una más tomando como referencia el corte central, del siguiente modo


Vemos un perfil con cuatro capas (los dobleces siempre hacia la izquierda)


Volver a colocar de modo horizontal y reposar en la misma bandeja, tapada, en frigorífico, durante otros 30 mn.
Sacar y colocar los dobleces hacia la izquierda.



Pasar sobre ella el rodillo, de arriba hacia abajo, si hiciera falta de izquierda a derecha. Pero sin mover la masa del sitio.
Dividirla mentalmente en tres partes, doblar de arriba hacia el medio.



Y hacer lo mismo con la parte de abajo



Reposar sobre la bandeja del  modo horizontal que se ve en la imagen, cubrir con film y refrigerar media hora más.
Sacar de la nevera, poner los dobleces hacia el lado izquierdo de nuevo y cortar en dos trozos por la mitad, en sentido horizontal.



Aquí se observan las capas de masa y mantequilla perfectamente formadas, ellas serán las responsables del hojaldrado final.

Guardar uno de los trozos en el frío, disponer el elegido con los dobleces hacia la izquierda y estirar con el rodillo. Cortar con el cortador de croissants o con un molde rectangular para que queden todos del mismo tamaño.



Utilizar un cuchillo muy afilado o cortapizzas para no desgarrar la masa.
Formar los croissants envolviendo la masa desde la parte ancha hasta la más estrecha.


Llegados a este punto podemos hacer dos cosas. Envolverlos de modo individual en papel film y congelar o dejar levar el tiempo necesario hasta que hayan doblado el volumen y tengan este aspecto.


Pincelar con huevo batido mezclado con leche, espolvorear con una capa generosa de azúcar y hornear a 180º unos 15 hasta que estén dorados.
Los croissants congelados se sacarán la noche anterior a la mañana del consumo, se dejarán descongelar y se colocarán sobre la bandeja del horno apagado toda la noche. Por la mañana habrán levado extraordinariamente, se pincelan y hornean.






18 de octubre de 2011

galette otoñal

En la Bretaña francesa llaman galettes a las tartas. Su masa deriva de la preparación de las crêpes, aunque estas últimas suelen consumirse con preparaciones dulces.
La masa de la galette salada puede perfectamente ser sustituida por el hojaldre.


Cuando se escucha el término galette nos viene a las mientes el famoso cuadro de Renoir, Baile en el Moulin de la Galette.
 Sobre la colina de Montmartre, se asienta un molino cuya función origininal fue la de moler el grano, en el siglo XVII la familia Debray compra el molino y a la vez que vivían del grano, ofrecían a los paseantes la tarta, que se trataba de un pan de centeno, y un vaso de leche.
Tras la Restauración Francesa, uno de los descendientes Debray convierte el molino en una sala de fiestas donde los domingos y días festivos se reunía lo más bohemio de la sociedad parisina. Pintores, literatos, prostitutas y obreros bailaban al son de una orquesta en vivo que amenizaba las tardes estivales y se refrescaban al abrigo de los árboles en mesas allí colocadas para tal fin.
Renoir representa en este lienzo una de aquellas tardes. Se distingue a los pintores Pedro Vidal, de orígen cubano, Cordey y Lhote entre otros. Con el difuminado de los colores se consigue transmitir la sensación de alegría de vivir que se respiraba en el barrio.
Posteriormente, el molino se transformó en cine, y en oficina de la Televisión Francesa. Actualmente vuelve a ser sala de fiestas para respetar el ambiente original.


El otoño comienza a dejarse notar en el Norte y las mañanas reciben frías a las piernecitas con pantalones cortos de uniforme.
Pronto comenzarán a caer las hojas y tomaremos castañas con leche y bizcochos de calabaza, y para ir abriendo boca, una tarta salada de hojaldre con una mezcla de quesos, tomate fresco y un delicioso jamón ibérico acompañado por tiernas alcachofas.

Para su elaboración necesitamos,

- Una plancha de hojaldre, preferiblemente casero. Recetas aquí y aquí.
- 4 lonchas de queso tierno (tipo Oscos).
- Una lata de corazones de alcachofa.
- Un puñado de tomates cherry enteros.
- 100 de jamón de calidad muy fino.
- Una cuña de queso azul suave.

Extender el hojaldre sobre un molde circular, cubrir el fondo con las lonchas de queso tierno, disponer las alcachofas de modo circular partidas por la mitad y los tomatitos en los huecos.
Rellenar con el queso azul y las lonchas de jamón. Regar con un chorro de aceite de oliva virgen extra.
Hornear a 180º durante unos 30 mn y terminar los últimos  8-10 mn a 220º.
Servir templada.



13 de octubre de 2011

caracolas de jamón y mozzarella con semillas

Un nuevo ejemplo del juego que nos ofrece el hojaldre casero. Receta aquí.
En su receta mas sencilla, elaborado con Thermomix en exactamente 20 segundos más media hora de reposo y unas cuantas vueltas, dispondremos siempre de unas deliciosas planchas de hojaldre en nuestro congelador para desayunos, meriendas o cenas sanas y deliciosas.
Para quién prefiera la versión tradicional, algo más compleja, puede consultar la receta aquí.



Extremadamente sencillas, ideales como aperitivo, pueden ser igualmente elaboradas con hojaldre industrial.
El sabor cambiará, como es normal, el hojaldre casero inunda el paladar del delicioso sabor de la mantequilla y su descongelación es ultra rápida al contener tal cantidad de grasa en su receta.



Para su elaboración necesitamos,

- Una plancha de hojaldre casero.
- Jamón York de buena calidad en lonchas.
- Lonchas de mozzarella o queso al gusto.
- Semillas de amapola.
- Una yema de huevo para pincelar.

Estirar la plancha de hojaldre dejándola lo más fina que sea posible. Colocar en toda su entensión lonchas de jamón y de queso, llegando bien a los bordes para no desaprovechar la masa de los extremos.
Enrollar y dejar reposar en la nevera unos 15 mn. Cortar en lonchas de dos centímetros y disponer sobre la placa de horno cubierta con papel encerado. Pincelar con la yema de huevo batida y espolvorear con las semillas de amapola.
Hornear a 180º unos 10 mn para evitar que la masa quede cruda en el centro y subir a 200º los últimos minutos.
Dejar enfriar sobre una rejilla.









16 de julio de 2011

coca de llardons

La coca de llardons (chicharrones) es una coca salada típica de parte del Pirineo catalán.
Con una textura más bien seca debido a la masa de hojaldre, se trata de una preparación muy calórica apta para los rigores del clima pirenaico.



Originariamente, las cocas tenían forma circular por su vinculación con la noche de San Juan y el solsticio de verano, actualmente las encontramos cuadradas o rectangulares.
Los chicharrones de los que se rellena tienen su origen en las festividades del Carnaval; las preparaciones altamente calóricas se consumían sin moderación en preparación para la abstinencia de la Cuaresma.
Las primeras recetas escritas de coca de chicharrones datan del siglo XIX, aunque su consumo es muy anterior.
Los llardons o chicharrones reciben en tierras catalanas nombres tan dispares como; greixons, cotnes o camallots.



Tengo que agradecer a Ana, La cocinera de Bétulo, la estupenda bolsa de chicharrones que me envió y que ya he utilizado en varias preparaciones. Deliciosos.
Muchas gracias de nuevo querida Ana!



Para su elaboración necesitamos,

- Una plancha de hojaldre casero.
- Azúcar.
- Un puñado de piñones.
- Una cucharada de canela.
- 100 de chicharrones bien picados.
- Un huevo para pincelar.

Estirar la placa de hojaldre y cortarla en dos partes iguales. Colocar sobre una de ellas los chicharrones bien picados, la cenela, azúcar al gusto y un puñado de piñones.
Tapar con la otra placa de hojaldre y sellar los extremos. Pincelar con huevo y espolvorear más azúcar y piñones.
Hornear en horno precalentado a 200º hasta que haya subido y dorado.
Dejar enfriar sobre una rejilla antes de cortar.






21 de junio de 2011

pudding de croissant y cerezas

El orígen de la palabra pudding (castellanizado como pudín o budín), es inglés y se refiere al resultado de cocer, al Baño María o en horno, una masa bien dulce o salada, aglutinada por elementos tales como la mantequilla, la leche, los huevos, o incluso la sangre para los black pudding de carnes.
Es posible que el vocablo derive del francés boudín y éste, a su vez, del latín botellus o morcilla pequeña, en referencia a la forma cilíndrica que presentaban los puddings durante la Edad Media.



Un postre sencillo y rápido.
Que levante la mano aquel que no se haya encontrado alguna vez ante la siguiente situación:
(Ficción basada en un protagonista X con gusto por la gastronomía y desconocedor de lo que es la pereza a la hora de meterse en fregados cociniles)
Sábado siete de la tarde, paseo por parque, puerto o calles de cualquier ciudad de cualquier geografía universal.
"Qué casualidad, anda que no hace tiempo que no nos vemos".
"Y qué lo digas, ¿os animáis a tomar una cerveza?"
"Claro. Y dos".
La conversación se alarga, el niño tiene que tomar un baño, cenar y acostarse pronto con lo que llega lo inevitable.
"Veníos a casa y hacemos cualquier cosita para cenar"
La respuesta, tras titubeos varios, suele ser un "sí".
"Vale (piensas) tengo quesos para hacer una tabla, salchichas para cortarlas en trocitos y ponerles salsa picante, una bolsa de ensalada, embutido, aceitunas, galletitas saladas y algo por el congelador, pero caray, ¿qué pongo de postre? dos Danone de coco, nada, somos cinco, ¡no debí pensarme lo de coger la caja de helados ayer en el super!
Y entonces es cuando entra en escena el fabuloso y sorprendente pudding de croissant y cerezas.



En caso de no disponer de croissants nos sirve el pan de molde, bollos suizos o medias noches, incluso pan del día anterior. En ausencia de cerezas serviría cualquier fruta cuyo color destaque un poco sobre la masa; fresas, arándanos, grosellas, uvas, etc.

Para su elaboración necesitamos (seis ramequines),

- 3 huevos.
- 500 gr de nata líquida con al menos 35% de materia grasa.
- 80 gr de azúcar.
- Una cucharada de esencia de vainilla.
- Tres croissants grandes, a ser posible caseros.
- Un chorro de licor de cerezas o licor al gusto.
- Medio kilo de cerezas o picotas.
- Mantequilla para pincelar los moldes.
- Azúcar glass para espolvorear.

Batir la nata, azúcar, licor, huevos y esencia de vainilla. Retirar los huesos de las cerezas y cortar la pulpa en trozos, añadir a la mezcla de huevos. Reservar.
Desmenuzar los croissants e ir disponiendo los trozos sobre moldes enmantequillados. Cubrir con la crema reservada llenando los moldes hata el máximo de su capacidad.
Hornear a 200º durante unos 15 mn hasta que veamos que han dorado y se han cuajado.
Decorar con azúcar glass y cerezas enteras.
Servir templado con una bola de helado.