Mostrando entradas con la etiqueta fondant. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fondant. Mostrar todas las entradas

25 de septiembre de 2012

otoño


Esta es una semana de orgía de tartas y de tratar la asturianía en dulces que os mostraré en Agropec.
En esta ocasión le toca el turno al otoño en Asturias.




El Otoño en Asturias es la época de los colores, los frutos del campo, la caza, la sidra, las castañas, las setas, el vino y los mejores quesos. Hasta que llega la matanza del cerdo, momento en que comienza el frio de verdad y conviene descansar, unos meses de recogimiento. 





 Hermosos colores, los tonos ocres, marrones, verde oscuro, amarillos y anaranjados de las caducifolias, transforman el paisaje en una sinfonia de colores que dejan al viajero perplejo ante tanta belleza cromática, más que nunca en Otoño, Asturias es paisaje. 




Y como protagonista del Otoño, la manzana,  la fruta del saber, de la ciencia, de la magia y de la revelación.
Tanto la manzana como el manzano, el Árbol del Otro Mundo, Emain Ablach en irlandés, o Ynys Afallach en galo, están presentes en las leyendas célticas, ya sean galas, bretonas, irlandesas y hasta británicas, como lo demuestra el hecho de que el rey Arturo y el mago Merlín, se reuniesen bajo un manzano para celebrar sus reuniones filosóficas. 
A pesar de que esta fruta tan emblemática del otoño esté actualmente en el mercado durante todo el año, también es cierto que las variedades autóctonas que se pueden encontrar en los mercados de nuestros pueblos y aldeas durante estos días, tienen un perfume, sabor y textura que en nada recuerdan a las insípidas frutas híbridas llegadas de países lejanos o de los vergeles artificiales. 




Y, qué decir, la manzana asturiana es una de las mejores del mundo. Así que para honrarla como se merece, esta tarta otoñal cargada de frutos rojos, castañas, bayas, bellotas y flores de la estación.




Ah, y puxa Asturies ;)

Nos vemos en Agropec.


Los Cursos de Galletas Decoradas de Septiembre están completos.
Quedan muy pocas plazas para el único curso del mes de Octubre, el Domingo 21.

23 de septiembre de 2012

Asturies, qué guapina yes


¿O no?
Habrase visto cosa más guapa y verde, con más vacas, praos y flores.
Manzanas, horreos, azabache y productos de primera calidad.




Y qué mejor tarta para el expositor de Aliter Dulcia en Agropec que un pedazo de asturianía en fondant.
Una vaca con ramalazo porteño y rapazos y rapaces a punto de salir a bailar el xiringuelu.
Y verde, mucho verde.




Una vaca con ubres y a lo loco, un poco descentrada, prefiere las flores a la hierba, nos dará leche azucarada.




Esta tarta será una de las estrellas de la mesa, y se acompañará por multitud de galletas, pasteles, cupcakes, bizcochos y muffins.
Entre otras sorpresas.




¡Nos vemos en Agropec!





11 de julio de 2012

tarta y flores


Como los que me conocen saben, no soy una gran amante del fondant.
He escuchado eso de que engancha o relaja. No sé si me acabará enganchando, lo que sí sé es que a mí no me relaja.
Más aún, hasta que veo puesta la última flor estoy en continua tensión.




Ha sido un encargo de una persona con gustos y necesidades muy particulares así que me lancé a preparar mi primera, sí, primera, tarta fondant.
Un pequeño bizcocho de chocolate bombón relleno de crema de frutas del bosque y cubierto con la misma crema para ser posteriormente cubierto con fondant.



Para los que quieran lanzarse a preparar algo así, he de decir que lo realmente complicado es conseguir un bizcocho lo más perfecto posible en cuanto a proporciones y líneas.
Tras haber conseguido eso, el resto es sencillo. Siempre he creído que los tapiceros serían unos buenos reposteros de tartas fondant, se trata de ir adaptando la "piel" exterior al armazón interior. Ha de quedar perfecto, sin imperfecciones, grietas o abombamientos.



Las cintas, en este caso las azules, de tela, consiguen embellecer el resultado final y tapar los cortes que no siempre tienen por qué ser absolutamente perfectos.
La gran mayoría de los que me estén leyendo sabrán probablemente, mucho más de lo que yo estoy contando, pero acercarse al fondant, sin miedo y con las repeticiones que sean necesarias, es algo accesible, al alcance de cualquiera.
Un buen bizcocho, un rodillo, una buena cantidad de fondant y ganas, es lo necesario para poder llevar a cabo cualquier tarta que tengamos en mente.



En este caso me pedían flores, tantas como yo quisiera, y los tonos blanco y azul.
Una pequeña tarta que espero hayan disfrutado.

2 de marzo de 2011

galletas bob esponja

Mi tercera aproximación al fondant, las dos primeras no merecen recuerdo...
Yo me aproximo, pero el fondant se aleja... Creo que no nos gustamos mutuamente. Como tarde inclinada sobre la encimera, con las manos de todos los colores y dolor de espalda (terrible) incluido, no ha estado mal, pero creo que tardaré unos cuantos años en intentar otra aproximación.
Se me ocurrió la idea hojeando una publicidad del Lidl, el 28 de febrero comenzaba la semana americana y tenían (los extraños en España) marshmallows completamente blancos. Cuando ya los tenía en casa, al leer la parte de atrás vi "sabor barbacoa", me resultó indiferente, las iba a hacer aunque tuvieramos que tomarlas mojadas en huevos fritos. Finalmente comprendí que era una friendly sugerencia americana...
Equipada con tres bolsas, colorantes, azúcar glass en abundancia y mucha paciencia, comencé la obra a las tres de la tarde y la terminé a las nueve y media de la noche.
El Minichef se las llevará mañana al cole para repartir con sus amigos, y me compensa de todos los males saber que varios enanos uniformados abrirán mucho los ojos al descubrir lo que contienen las bolsas y no esperarán más de dos segundos antes de darles el primer mordisco.
Como podréis comprobar, el fondant no es lo mío, ni domino la técnica ni me pertrecho con los utensilios necesarios, uso el "método manual", ese que consigue unas cinco primeras galletas, llamémosles pasables, y unas cinco últimas en las que uno ya no distingue a  Bob Esponja de Benjamin Roosevelt.
Gracias a la dulce Sara por las clarísimas pautas que da en su blog.
La receta de las galletas aquí.





Para su elaboración necesitamos,

- Docena y media de galletas de vainilla.
- 300 gr de marshmallows blancos.
- 600 gr de azúcar glass.
- Colorante en gel amarillo, rojo, negro y azul.
- Nocilla.

Las bolsas del Lidl son de 300 gr, sólo tenemos que pesarlos por seguridad.











297 gr. Los 3 que faltan se fueron en probar si sabía a barbacoa...
Pesar el azúcar.





Salpicar ligeramente los marshmallows con un poco de agua.





Meter al microondas e ir comprobando, hay que evitar que se quemen.
La primera comprobación.





Definitivamente derretidos, aproximadamente 4 minutos.





Colocar el azúcar en forma de volcán.





Incorporar la mezcla.





Amasar.





Seguir amasando hasta que el azúcar se haya integrado y la masa no esté pegajosa.





Separar la masa en trozos, añadir a cada trozo la punta de un cuchillo de colorante y volver a amasar hasta que los colores se integren bien.





Inevitablemente las manos se quedan así.





Tendremos las galletas ya horneadas y frías. Cortadas con el mismo cortador con el que haremos la forma del fondant.








Con la boquilla de una manga cortar los ojos.





Sobre ellos el iris azul y la pupila negra hechas con pequeñas bolitas aplastadas con los dedos.





Pestañas y boca con pequeños hilos negros de fondant, los dientes en blanco, la nariz un pequeño cilindro amarillo y las pecas con diminutas bolitas de masa roja. Todo ello adherido con unos ligeros toques de agua.





Untar las galletas con Nocilla.





Disponer sobre ellas la cara de Bob Esponja y dejar secar.