Los griegos históricos consideraban bárbara la práctica del sacrificio de niños. También de los adultos.
Sin embargo se practicaba extensamente. Tanto en Grecia como en Roma.
Filón, el filósofo, fue el primero entre sus iguales en oponerse a ello; en una carta fechada en el siglo I a.e, un ciudadano romano se dirigía a su esposa en los siguientes términos:
"Has de saber que sigo en Alejandría (...) Te pido y te ruego que te hagas buen cargo de nuestro hijo bebé, y tan pronto como reciba el pago te lo enviaré. Si das a luz (antes de regresar a casa) si es varón consérvalo, si es mujer, deséchala".
Las Doce Tablas de la Ley Romana obligaban al pater familias a condenar a muerte al niño que naciera deforme; generalmente se solucionaba abandonando al infante al apetito de las fieras.
Posteriormente, el infanticidio llegaría a ser penado de modo capital en la Ley Romana, pero al ofensor raramente se le perseguía.
Temores a malos augurios, sacrificios a dioses y diosas, abandonos por expósitos... El infanticidio ha sido practicado en todos los continentes y por gente de todos niveles de complejidad cultural, desde los cazadores nómadas hasta nuestros propios ancestros. Más que una excepción, ha sido la regla
Pero, hablemos ahora del primer mundo en el siglo XXI. ¿Podríamos entender que un antiguo patriarca romano desechase a un hijo o un nieto por considerarlo inválido para la jerarquizada sociedad romana? ¿Y podríamos comprender que lo hiciesen sistemáticamente con las hembras?
Probablemente no. Rotundamente no. No desde nuestro avanzado siglo XXI, con el lastre social, cultural e histórico que arrastramos y que ha formado nuestras mochilas a lo largo de los siglos.
¿Es que no querían a sus hijos? ¿Eran padres, o madres, desnaturalizados?
Probablemente no. Seguro que no. Querían a sus hijos, honraban a sus muertos, luchaban por su patria y sufrían, amaban, soñaban, dormían y morían, exactamente igual que nosotros.
Los sentimientos igualan a las personas a lo largo de los siglos, pero la evolución natural del ser humano nos ha conducido a un refinamiento impensable en tiempos de la República Romana.
Bañamos a nuestros hijos a diario, nos preocupamos de que las pequeñas prendas interiores carezcan de costuras para no provocarles ningún daño, elegimos los mejores colegios, las mejores clases de inglés y música. Soñamos con formar pequeños Mozarst o Einsteins. Nos fustigamos por no poder pasar más tiempo con ellos, limitamos a uno o dos, a lo sumo, el número de hijos para procurarles los mayores beneficios posibles.
Convertimos a esos niños, al fruto de nuestras entrañas, en seres inválidos hasta que alcanzan los cuarenta. Pero los queremos, los acunamos y arropamos, por siempre jamás.
¿Cómo es posible que en esta avanzada sociedad en la que los cochecitos infantiles son diseñados por ingenieros de la NASA, haya padres, madres, capaces de sacrificar a sus hijos como aquellos bárbaros griegos, romanos, judíos, cartagineses o germanos?
Sacrificios impensables, no simples estrangulamientos o desmembramientos rituales, no hay ofrecimentos de sangre de neonatos a la luz de la luna o abandonos en montes infestados de alimañas.
Hoy en día se sacrifican en aras de caprichos adultos; hay violaciones, secuestros, filmaciones dantescas, desviaciones inexplicables. Nuestros sacrificios conmoverían al pater familias, al sacerdote ritual, a las madres que dejaban escapar exclamaciones de pesar cuando veían como sus esperanzas se convertían en niñas.
Por esos dos pequeños desaparecidos, desde Las recetas de Triana nos animan a colaborar con un grano de arena minúsculo en el desierto de dolor e incertidumbre que esa familia lleva un mes atravesando.
Porque se cumplan los deseos de los que los quieren, porque no tengamos que sentirnos avergonzados una vez más; avergonzados de habernos convertido en unos animales sin escrúpulos a quienes nuestros antiguos mirarían con el horror y el desprecio más absoluto.
He de decir que estas galletas son para los muy amantes de las castañas, muy sabrosas, densas y contundentes. Y de la mano de mi Minichef, que menos introducirlas en el horno, hizo casi todo.
Para su elaboración necesitamos,
- 150 gr de castañas peladas y trituradas.
- 3 cucharadas de leche.
- 120 gr de azúcar moreno.
- Un huevo.
- Una cucharadita de extracto de vainilla.
- 150 gr de harina.
- Una cucharadita de levadura.
- Una pizca de nuez moscada.
- Media taza de azúcar granulado.
Pelamos las castañas y las trituramos hasta dejarlas con una textura granulosa, de modo que se noten los trozos en las galletas.
Reservar.
Batir el huevo con el azúcar y reservar.
Mezclar las castañas con la leche, remover y añadir la mezcla de huevo. Incorporar la harina tamizada con la levadura y la nuez moscada y formar una masa que se pueda manejar sin que se pegue demasiado.
Hacer bolas entre las manos y pasarlas por el azúcar granulado. Colocar sobre la bandeja de horno y hornear a 180º unos 15 mn, hasta que hayan endurecido ligeramente. Dejar enfriar sobre una rejilla.
Por Ruth y José, para que su madre pueda volver a abrazarlos.
Sin embargo se practicaba extensamente. Tanto en Grecia como en Roma.
Filón, el filósofo, fue el primero entre sus iguales en oponerse a ello; en una carta fechada en el siglo I a.e, un ciudadano romano se dirigía a su esposa en los siguientes términos:
"Has de saber que sigo en Alejandría (...) Te pido y te ruego que te hagas buen cargo de nuestro hijo bebé, y tan pronto como reciba el pago te lo enviaré. Si das a luz (antes de regresar a casa) si es varón consérvalo, si es mujer, deséchala".
Las Doce Tablas de la Ley Romana obligaban al pater familias a condenar a muerte al niño que naciera deforme; generalmente se solucionaba abandonando al infante al apetito de las fieras.
Posteriormente, el infanticidio llegaría a ser penado de modo capital en la Ley Romana, pero al ofensor raramente se le perseguía.
Temores a malos augurios, sacrificios a dioses y diosas, abandonos por expósitos... El infanticidio ha sido practicado en todos los continentes y por gente de todos niveles de complejidad cultural, desde los cazadores nómadas hasta nuestros propios ancestros. Más que una excepción, ha sido la regla
Pero, hablemos ahora del primer mundo en el siglo XXI. ¿Podríamos entender que un antiguo patriarca romano desechase a un hijo o un nieto por considerarlo inválido para la jerarquizada sociedad romana? ¿Y podríamos comprender que lo hiciesen sistemáticamente con las hembras?
Probablemente no. Rotundamente no. No desde nuestro avanzado siglo XXI, con el lastre social, cultural e histórico que arrastramos y que ha formado nuestras mochilas a lo largo de los siglos.
¿Es que no querían a sus hijos? ¿Eran padres, o madres, desnaturalizados?
Probablemente no. Seguro que no. Querían a sus hijos, honraban a sus muertos, luchaban por su patria y sufrían, amaban, soñaban, dormían y morían, exactamente igual que nosotros.
Los sentimientos igualan a las personas a lo largo de los siglos, pero la evolución natural del ser humano nos ha conducido a un refinamiento impensable en tiempos de la República Romana.
Bañamos a nuestros hijos a diario, nos preocupamos de que las pequeñas prendas interiores carezcan de costuras para no provocarles ningún daño, elegimos los mejores colegios, las mejores clases de inglés y música. Soñamos con formar pequeños Mozarst o Einsteins. Nos fustigamos por no poder pasar más tiempo con ellos, limitamos a uno o dos, a lo sumo, el número de hijos para procurarles los mayores beneficios posibles.
Convertimos a esos niños, al fruto de nuestras entrañas, en seres inválidos hasta que alcanzan los cuarenta. Pero los queremos, los acunamos y arropamos, por siempre jamás.
¿Cómo es posible que en esta avanzada sociedad en la que los cochecitos infantiles son diseñados por ingenieros de la NASA, haya padres, madres, capaces de sacrificar a sus hijos como aquellos bárbaros griegos, romanos, judíos, cartagineses o germanos?
Sacrificios impensables, no simples estrangulamientos o desmembramientos rituales, no hay ofrecimentos de sangre de neonatos a la luz de la luna o abandonos en montes infestados de alimañas.
Hoy en día se sacrifican en aras de caprichos adultos; hay violaciones, secuestros, filmaciones dantescas, desviaciones inexplicables. Nuestros sacrificios conmoverían al pater familias, al sacerdote ritual, a las madres que dejaban escapar exclamaciones de pesar cuando veían como sus esperanzas se convertían en niñas.
Por esos dos pequeños desaparecidos, desde Las recetas de Triana nos animan a colaborar con un grano de arena minúsculo en el desierto de dolor e incertidumbre que esa familia lleva un mes atravesando.
Porque se cumplan los deseos de los que los quieren, porque no tengamos que sentirnos avergonzados una vez más; avergonzados de habernos convertido en unos animales sin escrúpulos a quienes nuestros antiguos mirarían con el horror y el desprecio más absoluto.
He de decir que estas galletas son para los muy amantes de las castañas, muy sabrosas, densas y contundentes. Y de la mano de mi Minichef, que menos introducirlas en el horno, hizo casi todo.
Para su elaboración necesitamos,
- 150 gr de castañas peladas y trituradas.
- 3 cucharadas de leche.
- 120 gr de azúcar moreno.
- Un huevo.
- Una cucharadita de extracto de vainilla.
- 150 gr de harina.
- Una cucharadita de levadura.
- Una pizca de nuez moscada.
- Media taza de azúcar granulado.
Pelamos las castañas y las trituramos hasta dejarlas con una textura granulosa, de modo que se noten los trozos en las galletas.
Reservar.
Batir el huevo con el azúcar y reservar.
Mezclar las castañas con la leche, remover y añadir la mezcla de huevo. Incorporar la harina tamizada con la levadura y la nuez moscada y formar una masa que se pueda manejar sin que se pegue demasiado.
Hacer bolas entre las manos y pasarlas por el azúcar granulado. Colocar sobre la bandeja de horno y hornear a 180º unos 15 mn, hasta que hayan endurecido ligeramente. Dejar enfriar sobre una rejilla.
Por Ruth y José, para que su madre pueda volver a abrazarlos.
Pero qué galletas tan ricas y qué modelo tan guapo tienes, están para comérselos (las galletas y el crío)
ResponderEliminarSaludos
La crueldad humana supera la animal, menos mal que somos supuestamente racionales.
ResponderEliminar¡Ojalá estas galletas fueran el tratamiento!
El minichef está guapo, guapo.
Besos
Que bien escribes,bonito homenaje.
ResponderEliminarLas galletas deben estar riquísimas pero lo mejor, tu mini-chef que al paso que va, ni Ferran Adriá, ademas es tropecientas veces más guapo.
Que fotos más bonitas de tu nano!!! Mary y cuantos niños todavia hoy en dia aparecen en ciertas ciudades masificadas en las aceras tirados o buscandose la vida desde muy pero muy pequeños a mi eso me revuelve el estomago.
ResponderEliminarTus galletas super originales guapa
Me gustan las castañas y jamas habia probado una galleta que la llevase,tienen una pinta estupenda. Isabel tu minichef es guapisimo y que carita mas dulce!!! dan ganas de achucharlo, un abrazo para ambos.
ResponderEliminarIsabel, tu entrada de hoy me ha emocionado. cada vez que oigo algo referente a esa noticia me da una rabia y una frustración tremendas. ojalá todo se solucione.
ResponderEliminarme ha encantado la receta de las galletas... besos
Ojala pudieramos erradicar de nuestras conductas estos comportamientos irracionales y devastadores..pero la conducta humana a traves de la Historia nos demuestra que hasta en el pueblo mas civilizado algunos especimenes (por llamarlos de alguna manera) se transforman peor que fieras , dando una apariencia de normalidad a los horrores .
ResponderEliminarQue bien se lo ha pasado minichef..un ayudante de primera , las galletas inmejorables con una pinta de +10, como siempre .besos a los dos ..bueno una caricia al 3º jaja bsssMARIMI
Ufff que tema tan chungo lo de los niños de Huelva, aver cómo sale todo, espero que bien.
ResponderEliminarTus galletas son fantásticas, el Minichef está para comérselo y la mascota es adorable, no me extraña que el Mini esté así con el perrito.
En cuánto a lo de los romano, griegos, etc... es espantoso, pero así es la historia, menos mal que hemos evolucionado, no?
Besos
qué galletas más deliciosas! me encantan con castañas!!!
ResponderEliminarpreciosas fotografías.
Este niño promete, tiene cogida la pose de cocinero... De momento las castañas sólo las como en el pote, tengo que intentarlo poco a poco. Tremenda la entrada y tremenda la historia.
ResponderEliminarComienzo por tu blog hoy y me estremezco. Que tu prosa clara y bella sirva para denunciar estas atrocidades. Acabas con un buen deseo, con una buena receta otoñal y con la alegría del minichef.
ResponderEliminarPongamos todos nuestra harina, levadura, azúcar en nuestra tarea diaria. Y Dios quiera que estos niños vuelvan con su madre.
Cada vez que salen sus caritas en televisión se me encoge el corazón. No me imagino peor tortura para una madre que la de no saber donde están o qué les ha podido pasar a sus hijos.
ResponderEliminarOjalá esos niños puedan volver a abrazar a su madre.
Carlos está precioso
Preciosas tus palabras Isabel. Jamás ví unas galletas con castañas. Tienen que estar muy buenas. Y preparadas con esas manitas, más aún. Tu niño es para comerselo a besos.
ResponderEliminarLo de Ruth y José me está amargando las visitas a los blogs esta semana....qué pena....
Tengo que entrar más tarde a leer toda la entrada que no me da tiempo ahora y tus historias me encantan. Un beso.
Es horrible que haya personas que sean capaces de cometer atrocidades con inocentes niños y por desgracia son el pan nuestro de cada día.
ResponderEliminarEsperemos que Ruth y José vuelvan pronto con su madre y puedan hornear estupendas y ricas galletas como hace el mini chef, que por cierto está muy guapo y la foto con el perrito es muy tierna, porque así han de ser los niños, tiernos y felices.
Besos.
Eres una artista de la cocina y de la escritura Isa. Cada vez que leo algo de lo que escribes, me quedo con la boca abierta.
ResponderEliminarMe encantan esas galletas que ha hecho tu Minichef (que es guapísimo, por cierto) y ojalá esos dos niños puedan estar pronto en su hogar.
Un beso
Pero que galletas más ricas y con una pinta buenisima, gracias a la ayuda de tu chef.
ResponderEliminarbesos
Es una verdadera pena lo que le esta pasando a esta madre, los chicos esten donde esten estarán sufriendo o no... pero esa familia tiene que estar destrozada, no puedo con estas noticias.. todo lo que tenga que ver con maltrato, desaparción, violación de niños me descompone.
ResponderEliminarPues nada, vamos a pensar que esto nunca nos pasará a nosotros y endulcemos la mañana con una de estas galletitas que están de vicio.
Bss
AFri
Esoy sin habla ante este relato tan, tan conmovedor, doloroso y tan, tan reflexionado. A pesar del tema principal, me ha encantado esta descripción tan limpia y detallada.
ResponderEliminarMe uno en esta denuncia, aunque la amenaza la tenemos más cerca de lo que me gustaría admitir ... ¿cuántas manos hay que desean "desesperadamente" mecer las cunas de nuestros hijos (a cualquier precio) ... para sacar sus vidas adelante?.
El minichef ¡guapísimo! y las galletas ... ya estoy pelando las castañas.
Xtos Isabel xula.
Jajajaj hoy me como a tu hijo.... que guapo que esta y que chiquito... a los míos los veo ya taaaan grandes.
ResponderEliminarUn besote
Es broma también me llevo las galletas...jajaja que las castañas me chiflan
Hola Isabel
ResponderEliminaresta iniciativa me parece muy bonita, la he visto en varios blogs, y a la vez me encoge el alma, pensando en la maldad del ser humano, la inocencia y bondad de los niños que se fían a pies juntillas de lo que más quieren sus padres y por esa madre que está sufriendo la experiencia más desgarradora,............no tengo palabras
El minichef, ya tiene su puesto consolidado en la cocina, y las galletas deliciosas, mi enhorabuena a los dos
besos
Me uno al dolor de esa madre!!!!
ResponderEliminarPrecioso tu niño¡¡¡ y lo que se quieren!!!!
Besos
Es horrible, yo pensaba hasta hace poco que ya no pasaba y todos los días nos enteramos de nuevos casos ¿y la madre que esta semana ha abandonado a su hijo recién nacido en un pinar? Se me ponen los pelos de punta!
ResponderEliminarQue mono el minichef!
tecla y las galletas estupendas también, pero por no pelarlas.....
Otra receta para guardar,me gustan mucho las castañas y las galletas así que las haré.El minichef precioso y que pena lo de esos niños yo también deseo que su madre vuelva a verlos pronto,las que tenemos hijos sabemos lo que duelen.besinos
ResponderEliminarOjalá los adultos siempre actuemos como tales, y no consintamos que los críos paguen nuestro platos rotos.
ResponderEliminarEspero, de corazón que esas criaturas aparezcan pronto, para descaso de sus familiares y su madre principalmente.
Deliciosas las galletas.
Besos.
Que cara linda tem esse pequenino!!!
ResponderEliminarAs bolachas ficaram deliciosas, mas aposto que não duram muito tempo dentro do pote!
Besitos,
Rita
Nunca he entendido como se puede hacer daño a una persona y menos a un niño, con todo lo que nos regalan... Me parece una iniciativa preciosa, espero que todas estas recetas sirvan para que los niños vuelvan pronto a su casa. Muchos besitos (ah! ya se que las sopas no te gustan, así que no te preocupes!!!! si el minichef no la quiere, me la como yo!!!! jijijiji)
ResponderEliminarme encantan los niños en la cocina
ResponderEliminarbueno bueno bueno ¡menudo minichef! ¡yo quiero uno!!!! ha eclipsado la receta entera jeje
ResponderEliminarPero que chef más guapo......nos quitan el puesto,jajaja.
ResponderEliminarEsas galletas las tengo que probar.Un beso
Que galletas mas buenas y mas ricas, y que buen pinche que tienes, seguramente eso facilito mucho el trabajo ;) Cuentas con una seguidora mas y yo te espero por mi reciente blog que casi casi aun no ha salido del horno ;) bss!
ResponderEliminar¡Qué ternura de fotos y de receta!
ResponderEliminarTodo mi apoyo a esta familia y espero que se pueda escribir pronto un final feliz.
Un beso gordo
los pelos de punta, si comparamos los tiempos, lo único que cambia en el fondo son las formas, los motivos, hoy por hoy basta con justificarlo con un trastorno, eso es lo triste que con todo lo que hemos evolucionado siguen ocurriendo cosas de este tipo. Las galletas,pones que son para amantes de las castañas...me pregunto: son de sabor muy intenso???tienen una pinta muy rica:)
ResponderEliminarque galletas más bonitas y ricas, y menudo minichef!!!está hecho un crack!la verdad es que lo de los niños es una pena, y me ha encantado tu introducción, Besitos!
ResponderEliminarMe encanta lo foto del minichef "estrujando" al perro!
ResponderEliminarLas galletas...habrá que probarlas!
Hola: Me encanta tu blog, tus recetas, tus fotos, me quedo de seguidor, para seguir aprendiendo.
ResponderEliminarExtraordinarias galletas, la primera vez que veo galletas de castañas, tienen que estar bien buenas.
Hasta la próxima, un abrazo.
Pedro
Se ven contundentes si., pero tienen que tener un sabor muy rico con la castaña. yo llevo buscando harina de castaña desde hace tiempo y no consigo encontrarla. Tu minichef cada día está más guapo y menudo ayudante te ha salido. Al mío lo puse a batir con la eléctrica y en un despiste tuvimos masa por todos lados. Imagína qué pena esa familia sin saber nada de los suyos, una gran tristeza. Besos
ResponderEliminarMe ha encantado tu entrada. Yo no tengo hijos, pero me ha emocionado tu descripción de lo que es ser padres. Fabulosas las galletas y tu niño es guapísimo.
ResponderEliminarUn abrazo
pero que ayuda mas buena has tenido! asi salen galletas fantasticas seguro,con mucho amor.
ResponderEliminarun saludito.
http://conaromaacaserito.blogspot.com/
la verdad que nunca lo entenderemos,que puede pasar por la cabeza de alguien cuando hace algo así solo espero que esos pequeños estén bieen,tienes un minichef genial además de artista,un beso
ResponderEliminarLas galletas están para comérselas, pero el niño aún más!!! jeje, que bonito es :) Una cosa, donde compras esa azúcar? tengo unas cuantas castañas por ahí y creo que las voy a probar, tienen una pinta buenísima!
ResponderEliminarA mi marido le chiflan las castañas así que no se las puede perder tomo nota de ellas el minichef esta precioso y se ve muy simpatico y como tu dices que estos niños pronto esten con su madre
ResponderEliminarbesos
http://mipasioncocinar.blogspot.com/
Me parece una inciativa preciosa. Me anotaré la receta porque además de que en Galicia somos tierra de castañas, a mi chico le chiflan... Por cierto, el niño guapísimo...
ResponderEliminarBicos
Un detalle muy bonito y unas galletas elegantes. Tengo casañas en casa asi que me pondré al lio.
ResponderEliminarBesines
Nunca he probado yo unas galletas de castañas, que interesantes tienen que estar
ResponderEliminarSaludos
Isabel, ay esas castañas, con lo que me gustan, en fin siempre innovando. Totalmente de acuerdo con el tema de los niños, es indignante.
ResponderEliminarBesitos para ti y tu chef
Cuánta razón llevas en tu reflexión Isa. Este mundo se está volviendo loco , últimamente imperan noticias desgraciadas ejercidas contra el mas débil, en muchos casos, niños que no tienen culpa de nada ......Sólo espero que estos dos pequeños pronto se encuentren arropados por el cariño de su mamá y familia .
ResponderEliminarEstas galletinas son estupendas y aún adquieren mas valor porque las ha hecho el minichef tan precioso que tienes .
Besinos mil.
Unas palabras que llegan al corazón, unos protegemos a nuestros hijos hasta la invalidez como tú bien dices y otros son capaces de autenticas barbaridades como la historia de un bebe al que su madre biológica estuvo torturando desde el primer día de su nacimiento. Yo todavía no me puedo creer lo de estos niños, es alucinante lo que puede hacer el ser humano, esperemos que esta historia termine pronto y bien. Tienes un hijo precioso y un ayudante de excepción. De la receta....pues eso que una maravilla. Besos
ResponderEliminarTeclaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!! y teclito jaajajajajjaa
ResponderEliminardivinas!!! muaaa
muy buenas y buen ayudante te ha salido
ResponderEliminarbeso
De verdad es que yo no entiendo cómo hoy día siguen pasando estas cosas. Esperemos que aparezcan pronto sanos y salvos.
ResponderEliminarPor cierto, vaya carita mas linda la del minichef que ha preparado las galletas.
Besos
No se que decirte Isabel...me parece una autentica entrada la mar de solidaria, humana, cariñosa, realizada con gusto e imaginativa...con ese niño tan guapo con su mascota...una imagen perfecta que me gustaría la mama de los peques pudiera tener dentro del menos tiempo posible...todos sabemos que esto se complica pero te lo agradecemos muchisimo....
ResponderEliminarIsabel eternamente gracias....
Que originales me parecen! y que minichef más rico y simpático ;)
ResponderEliminarBesos a los tres (incluyo la perrita claro jeje)
Isabel ojala estos niños aparezcan ya!!!! y ojala sea la última receta que tengamos que ver por una razón tan cruel.
ResponderEliminarHas hecho una entrada buenísima, a mi estas cosas me afectan mucho y me deja sin palabras.
Las galletas tienen que ser riquísimas y mas aún viendo de las manitas inocentes que han salido, esta guapísimo el minichef. Besitos.
Estoy deseando que mi Lola esté como tu mini chef, de momento me conformo con ver al tuyo que es un encanto...y esa carita tan simpática ¡que guapo esssssss por dios! las galleta me han encantado y, con ese azúcar granulado ummmm... rico rico.
ResponderEliminarLo de los niños no quiero ni pensar en el sufrimiento y dolor que pueda tener la madre... ¿y los niños, dios mio como estarán? si tienen que estar echando mucho de menos a su madre con esas edades. Se nos parte el corazón nada más de pensarlo.
Que aportación tan especial!! ojalá pudieramos tener presente el ejemplo anterior... las experiencias o los sucesos vividos ya!! del horror parece que no aprendemos!! así que, espero puedan aparecer sin sospechar el miedo sufrido... aunque un mes sin estar con su mama... eso ya es un daño ireparable... Besotes de la Vaca!
ResponderEliminarQue bonita entrada para Ruth y Jose...me ha encantado!!
ResponderEliminarLas galletitas se ven deliciosa pero con ese cocinero tan guapo y tan espabilao no me extraña.
Un besote para los dos!!
no se con que quedarme, si con las galletas, tu bebe tan mono mirando por el cristal del horno ansioso de comer una galleta, o con tu perrito, me alegra que tambien te sumes a la iniciativo por los peques desapareceido, un grano de arena de cada puede ayudar.un cariño y gracias por tu visita...:)
ResponderEliminarEstoy emocionada! no sabría que decir, después de todo tú lo explicaste muy bien, ójala estén pronto con su mamá.
ResponderEliminarSobre las galletas, que te voy a contar si solo ver a tú minichef con esa carita de alegría ya me saben a gloria.
Besos
buenas galletas y unas fotos preciosas
ResponderEliminarImpresionante lo que nos relatas Isabel, cuanto aprendo contigo, en cuanto al caso que nos ocupa no tengo palabras, no quiero ni imaginar por lo que está pasando esa madre....
ResponderEliminarMinichef EH!!! qué ya estás muy grandote... como crecen nena.
Estupendas galletas.
Besitos.
estoy buscando recetas para hacer con castañas y esta me ha encantado.besos
ResponderEliminarMi Madre siempre dice que perder un Padre es triste, pero tu vida sigue, pero perder a un hijo es algo que te parte el Alma...esperemos que pronto aparezcan, la esperanza nunca ha de perderse.
ResponderEliminarTu Mini-chef es un Amor, esta tan lindo y lo veo cada vez más grande :D
Anotadas las galletas, las castañas...me vuelan la peluca!
Besotes y bonito fin de semana.
Ummmm!!! Qué ricas!! Con castañas, me chifla la idea. Anotadas se quedan, en cuanto pueda las preparo. Besoss!!!
ResponderEliminarLas galletas tienen que ser deliciosas, y más aun elaboradas por ese supercocinero...
ResponderEliminarTus palabras de lo más acertada, se me ponen los pelos de punta sólo de pensarlo, espero que todo se resuelva pronto.
Un besito
Unas galletas estupendas, para una buena causa de solidaridad bloguera.
ResponderEliminarUn saludito
Genial para utilizar mis castañas. El crío un encanto. Un besote de Oli de ENTREBARRANCOS
ResponderEliminarQue guapísimo está y que grande ya tu minichef. Vaya contrincante que nos ha salido. En dos dias nos da mil vueltas a todas.
ResponderEliminarPreciosa receta, como todas.
Muchos besos
Eres una poeta, me has emocionado. Yo tampoco entiendo la crueldad que ha anidado en el ser humano. Me parece despreciable.
ResponderEliminarEn cuanto a la receta, como siempre, maravillosa, y tu minichef un encanto.
Besos madre afortunada!!!
Si Isabel si............. pero a mí me da miedo decir lo que pienso y ojalá sea distinto.
ResponderEliminarUnas galletas fabulosas tienen que estar súper buenas.
Bsos preciosa
Tu minichef al final se vonvertirá en un gran chef ;). Besos.
ResponderEliminarconvertirá quería decir.... (las prisas)
ResponderEliminarIsabel, unas galletas buenísimas con esas castañas por un motivo precioso.
ResponderEliminarBesos
Hola
ResponderEliminaroriginales galletas y magnifica entrada.
un bello homenaje.
bss
Muy buena entrada Isabel, por tu relato, tus galletas y tus fotos, creo que todos estamos pensando lo mismo sobre la desaparición de estos pequeños, ojala y nos equivoquemos.
ResponderEliminarun beso
Es una entrada preciosa. Ójala aparezcan pronto. Tuviste un buen ayudante para estas galletas tan originales.
ResponderEliminarBesos
La historia muy interesante, el minichef muy guapo jeej y las galletas ummmm me llevo un par para el té. besitosss
ResponderEliminarHola Isabel!
ResponderEliminarAntes que nada felicitarte por este premio...La verdad... que no conocía este blog, apArte de estas recetas, y estos comentarios, es... que de verdad se pasa una unarato encantador mí enhorabuena.
Feliz dia y hasta pronto.
Pero que ayundante más guapo tienes hoy!!Esta para comerselo. Soy una amante de las castañas por lo tanto esta receta es ideal para mi. Quedaron deliciosas.
ResponderEliminarNo logro entender el comportamiento de algún ser humano. Ojala vuelvan pronto a casa esos dos angelitos.
Bss.
Creo que voy a apagar el ordenador ya mismo. Vaya ratito más productivo que llevo delante de mi ordenador, porque esta tarde he visto recetas la mar de ricas, y entre ellas, la tuya. Solo imaginarme la rica aportación de las castañas a la masa, me hace sufrir, pero sufrir por no poder darles un mordisquito. Me quedo con tu receta YA.
ResponderEliminarLa introducción que has hecho nos acerca al mundo de las injusticias; esas que parece que tienen cabida en un mundo poco civilizado, pero cuando seguimos viendo que la crueldad, la falta de respeto, el abuso aparecen todos los días en los titulares de las noticias, una se da cuenta de que hay cosas que parece que no han avanzado para bien. Ojalá se resuelva positivamente el suceso relacionado con Ruth y José, ojalá,
Y Carlos, qué guapetón, qué carita de pillo tiene.
Por cierto, dime: ¿dónde has conseguido el azúcar granulado? Hace tiempo, muuuucho tiempo que ando detrás de él, y no hay forma ...
Besitos!!
Vaya ayudante!! esto todo un chef!! ademas de muy guapo, seguro que cuando terminaron de hornearse ya estaba el preparado para comerse unas cuantas.
ResponderEliminarEspero que pronto aparezcan Ruht y José, esto no tendría que pasar con los niños
mil besosssss
Me encantan las galletas porque soy fan de las castañas, pero si me pones a tu ayudante me quedo con él. Es un muñeco precioso con una sonrisa encantadora.
ResponderEliminarBesos
me las guardo que ricas, besos
ResponderEliminarTu entrada de hoy es excelente, como siempre, no me canso de leerte. Tanta crueldad e injusticia en este mundo en el que vivimos (y desde hace siglos) se hace a veces insoportable. Menos mal que en nuestros hogares reina la paz. Espero que la familia de esos niños la encuentre al fin.
ResponderEliminarUn besazo
Las galletas preciosas y seguro que deliciosas (nunca las he probado con castaña) y el motivo de hacerlas más bonito aún. Me parece una auténtica locura lo que está pasando con esta familia, sólo espero de verdad que esto termine pronto para ellos porque esa madre.... en fin, que desesperación.
ResponderEliminarMuy bonita tu entrada de hoy Isa, un besito.
Me pueden estas injusticias cometidas con niños, es terrible!!!
ResponderEliminarLas galletas me las imagino, días atrás hice unos bizcochitos de castañas y eran superdensos, de sabor buenísimos.
El peque es un ayudante estupendo.
Un beso para los dos.
Se me encoge el corazón de pensar en esas criaturas, no puedo soportarlo...
ResponderEliminarTienes un niñito precioso al que ya veo que le gusta cocinar, haría buenas migas con mi niña Julia, que quiere tener un blog de cocina . Habéis hecho unas galletas preciosísimas y seguro que deliciosas, me han encantado.
Eres un sol! has escrito un texto estupendo!!!
ResponderEliminarLo que más deseamos todos por aquí es que estos niños aparezcan pronto.
Las galletas son una delicia y ese niño que tienes es precioso.
BESITOs
http://notasenmicocina.blogspot.com/
Me encantan las castañas... nunca pensé en integrarlas en galletas, qué buena idea!!!! Qué nene tan rico tienes...Besos
ResponderEliminarQue ricas las galletas, me encantan las castañas y esta temporada le estoy sacando bastante partido.
ResponderEliminarBesos!
Ana de: 5 sentidos en la cocina
has escrito una entrada conmovedora, me ha encantado leerte :) felicita al minichef de mi parte, porque esas galletas se ven deliciosas :)
ResponderEliminar¡Cuánta verdad! ¡Y tan terrible!
ResponderEliminarAntes y ahora.
Las galletas de temporada total. Tu niño y "Tecla" una monada.
Ojala esos nños vuelvan pronto a casa.
Besitos.
;-D
No hace tantos años, Santa Teresa de Calcuta, recogía a niñas recién nacidas y abandonadas. Actualmente sigue sucediendo...
ResponderEliminarDesde luego que los humanos somos capaces de las mayores atrocidades; pero yo también pienso que atentar contra los inocentes ( niños ), aumenta el delito en sumo grado....
Soy creyente y confío en que el mal no puede triunfar sobre el amor..., aunque en ocasiones parezca lo contrario.
Ya apunta maneras el peque de la casa!en cuanto a la lección de historia apasionante sin duda! Aunque si miramos hacia oriente no hace falta que nos remontemos a la Grecia antigua! me pillo una galletita! bsss wapísima
ResponderEliminarFelicidades a mini chef y a su ayudante¡¡
ResponderEliminarTienen una pinta deliciosa¡¡
Isabel, ojalá se cumplan nuestros deseos
bss
Patricia
Primero quiero decirte que las fotos me han encantado :) Son preciosas. Carlitos es un encanto de pitufín :)
ResponderEliminarHace un rato cuando vine a casita a comer vi la iniciativa de Triana y quiero participar... No sé... me cuesta mucho pensar en esa situación... Creo que no tengo el valor para aceptar que podemos llegar a ser tan miserables siendo capaces de dar y hacer tanto con amor y dedicación...
Las especies evolucionan... deseo fervientemente que nosotros seamos capaces de sacar lo mejor de nosotros mismos con el tiempo y quizá no llegar a una utopía del corazón, pero sí ser más sensatos y menos egoístas...
Deseo sinceramente que esos pequeñines no estén sufriendo... la esperanza es lo último que se pierde.
Recibe un besito de anís con cariño y admiración :)
Cada dia esta mas guapo tu hijo.
ResponderEliminarOjala se cunpla pronto que su madre pueda abrazarlos,lo pido como madre con todas mis fuerzas.
Un beso
Me has emocionado, cuanto me gustaría que pronto su mama les pudiese preparar estas galletas, se me encoje el corazón cada mañana cuando veo que aún no han aparecido.
ResponderEliminarTu minichef es monísimo cuanto disfrutó haciendo las galletas.
Besos
menudo cocinerito tienes, una pena lo de esos niños
ResponderEliminar¡¡besos¡¡
Hola Isabel, que no llego a todo¡¡¡
ResponderEliminarMe ha encantado leer tú entrada y tienes toda la razón, con lo fácil que es adorar a "estos locos bajitos", ojalá acabe bien.
Carlos esta para comérselo¡¡¡, seguro que las galletas están fenomenal, pero hoy me quedo con el minichef. Un besin
Un post impresionante, tierno y emotivo.
ResponderEliminarLas galletas se ven deliciosas, pero tu nene con el perro obnubilan todo y brilla con luz propia, están DIVINOS.
un besazo y disfruta del finde (aquí, lluvioso)
ESSAS BOLACHAS FICARAM LINDAS, NUNCA FIZ COM CASTANHAS.
ResponderEliminarLINDO O MINICHEF
BESOS
La verdad es que es impensable que se hayan cometidos esas atrocidades a lo largo de lahistoria, pero lo más terrible es que sigan suceciendo cada día historia que solo de pensanlar ponen el pelo de punta.
ResponderEliminarUna ricas galletas has dedicado a esa familia que debe estar pasándolo muy mal.
Tu niño está precioso!!!
Un besazo enorme,
¡¡Pero bueno!! que moreno más guapo, y además de guapo, minichef y goloso. ¿Se puede pedir más? nada, ya sabes, yo tengo una niña muy guapa. ¡¡Por cierto!! mi hijo ha dejado el kárate y se ha pasado al fútbol. ¡¡ya sabes!! entrenos, fines de semana de partido.....
ResponderEliminarUn besito
Me parece una idea estupenda.
ResponderEliminarUna pregunta, las castañas las pones cocidas o al natural?
Qué delicia de receta y de minichef, son los dos para comérselos.
ResponderEliminarMe uno a la pregunta anterior, las castañas son cocidas o al natural?
Bss
Porque se cumplan los deseos de los que los quieren, porque no tengamos que sentirnos avergonzados una vez más...
ResponderEliminar...a si lo siento yo también Isabel.
Queda una galleta para mi? o se las comió casi todas el minichef? mis felicitaciones al pastelero le quedaron muy bien.
*.* Besikos para los dos.